viernes, 20 de enero de 2017

¿QUÉ SIGNIFICA SER HOMBRE?




Hablando de esta exhortación apostólica llamada “FIRME EN LA BRECHA” y algo más… ¿Qué es ser hombre?

Ahora consideraremos el amor masculino. Hoy en día la palabra “amor” está trillada y desvalorizada, en conferencias que he dado en escuelas algunas católicas y otras no, al igual desconocían la definición de la palabra. Y esto es incongruente, porque estamos hechos para amar y para servir es la manera que tenemos de encontrar la felicidad. 

Por lo tanto les doy la definición.

Amor: Acto de la voluntad que busca la felicidad del otro procurando el bien para él.
La mercadotecnia nos ha hecho creer que el amor es un sentimiento y si así fuera seria demasiado voluble y vulnerable ya que dependería de un estado de animo y no de un querer. Estaría falto de libertad.

Por décadas nos han enseñado consiente o inconscientemente que el hombre, por medio de personajes de películas o de modelos ficticios que el hombre es macho.
Cualquier despliegue del machismo busca seguridad en la imagen de dureza y falta de emociones. 
¿Han escuchado el dicho: A la mujer ni todo el amor ni todo el dinero? 
Eso no es lo que Jesús nos ha enseñado. Él dignifica a la mujer en todo momento.
La palabra “macho” se utiliza para los animales no para las personas y menos pensando que somos hijos de Dios.

Cristo enfrenta sus responsabilidades y los retos de las relaciones, la familia y la intimidad. El autentico amor masculino siempre crea lazos! En la cruz y en la Eucaristía, su oración hacia el Padre fue “para que sean uno, como Nosotros”.
El verdadero amor que Cristo demuestra está centrado en desearle el bien al otro, en vaciarse por completo a los demás. Es así como Él revela el amor del Padre, “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor".

SÓLO EL HOMBRE QUE HA PELEADO LA BATALLA INTERIOR DE AUTOCONTROL CONTRA LO ESTERIL, EL HOMBRE QUE ENTREGA SU VIDA POR OTROS, PUEDE EVITAR EL ESTANCAMIENTO Y LA ABSORCIÓN EN ÉL MISMO.

Hombre amigo = En el inicio del ministerio en la Tierra, Jesús llamó a otros hombres a  que lo acompañaran, formando profundos lazos de amistad y fraternidad.
En la última cena ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
El amigo ama en cualquier ocasión, y un hermano nace para compartir la adversidad, (Proverbios 17:17)
Una verdadera masculinidad no será posible sin que los hombres primero sean como hermanos y verdaderos amigos.
Hay estudios que demuestran que muchos hombres hoy viven vidas sin amistades. Esto tiene un efecto en los matrimonios en los que los hombres no tienen un soporte emocional aparte de su esposa, o sus hijos. En ocasiones esto es causa de matrimonios fusionados con perdida de individualidad.
“El hierro se afila con el hierro, el hombre con el trato con el prójimo” ( Proverbios 27:17).

Hombre esposo - el propósito del amor erótico masculino.

Dios le da a cada hombre como tarea la dignidad de cada mujer. Cada hombre está llamado a comprometerse y entregarse por completo.
Los años de soltería en la vida de los hombres jóvenes son para esta formación, es un entrenamiento en sacrificio consistente en amar a su novia antes de conocerla; para que un día puedan decir “antes de conocerte ya te era fiel”. Un amor que da la vida buscando el bien de aquellos a quien el hombre se ha comprometido.
Los hombres llamados al amor conyugal en el matrimonio: Dice la Palabra en Efesios 5,25- 32.

Maridos amen a sus esposas, como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella, para santificarla. Él purificó con el bautismo del agua y la palabra, porque quiso para Sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada. Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo. Nadie menosprecia a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Así hace Cristo por su Iglesia, por nosotros, que somos miembros de Su Cuerpo. “ Por eso el hombre dejará a si padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne". Éste es un gran misterio. Son llamados a ser Cristo para su esposa.

Aquí hemos llegado al epicentro de la batalla masculina en nuestros tiempos, el nexo entre la vida y el amor que es el regalo de Dios, la sexualidad. La necesidad de desarrollar la castidad en sus vidas, ¿cómo? formando desde pequeños la voluntad, después la castidad en la adolescencia para que puedan ejercer fácilmente la fidelidad en el matrimonio.

Quiero hacer un paréntesis y señalar algo acerca de la pornografía, siempre algo tóxico para quienes participan y observan, me a tocado en varias ocasiones tratar en consultoría a esposos y padres de familia que son adictos a la pornografía y ello les lleva a tener problemas con la esposa, porque difícilmente encuentran en ella algo similar a lo que ven en una película o imagen donde hay detrás una producción profesional que utiliza a las personas como cosas, maquillando la dignidad para conseguir un ingreso económico.
Siendo un acto de egoísmo puesto que se busca el placer propio por encima del otro. Que es lo opuesto del amor.

La revolución sexual prometía amor libre y libertad de las cadenas viejas acerca de la masculinidad y la feminidad. Como resultado se separó a la sexualidad del compromiso del matrimonio, una gran aceptación de la esterilidad, por lo que existe hoy una negación a lo esencia de la mujer y del hombre, en vez de un verdadero amor real, ofreció placeres baratos como un intento a responder a una profunda soledad y dolor. Rompiendo los lazos de amor y la estabilidad de los hijos.
La revolución sexual también ha imputado el azote del aborto y la pornografía, el abuso sexual que ha ido en aumento en las ultimas décadas. Lo prometido por la revolución sexual, nunca sucedió lo que ahora encontramos es destrucción, corazones rotos, miedo, soledades, mujeres viviendo como viudas, hijos con papás pero huérfanos, sueños destrozados y el miedo al compromiso, y al matrimonio. Lógicamente porque el amor es nuestro más profundo anhelo, pues Dios nos hizo par amar, Él es amor. la destrucción del amor nos causa dolor y heridas profundas reflejadas en depresiones y muchas veces se somatizan en enfermedades.

¿Cómo podemos volver a iniciar, reconstruirnos, retomar el camino?

Nadie llega a la meta sin sacrificio, sin entrenamiento, sin alguien que te oriente y para ello se requiere ser señor de sí mismo, disciplina, autodominio, castidad.

Una castidad bien entendida, debemos entender que Dios vive en Sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Nos da la capacidad del amor y de la comunión. 
Las mujeres, por supuesto como iguales en dignidad, también demuestran el amor  de Dios pero de forma distinta.

Recordemos que la sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de cuerpo y espíritu. concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión co el otro, es por ello que la virtud de la castidad nos perfecciona.

El CIC nos dice en el # 2337 La castidad significa la integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad interior del hombre sobre su ser corporal y espiritual. La sexualidad, en la que se expresa la pertenencia del hombre al mundo corporal y biológico, se hace personal y verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de la persona a persona, en el don mutuo y total y temporalmente limitado del hombre y de la mujer.

“El que mira una mujer deseando, ya cometió adulterio con ella en su corazón” (Mt 5, 28)

El sacramento de la confesión es el lugar de apoyo y gracia abundante. Jesús dijo: “Felices los que tienen un corazón puro, porque verán a Dios” 
(Mt 5,8) Cristo nunca nos abandona.


Hombre padre -la paternidad es esencial.

La paternidad cambia la historia, 42 padres nos llevaron a José, el padre adoptivo de Jesús.

San Juan Pablo II decía, la paternidad es esencial para el florecimiento del mundo:
Revelando y reviviendo en la tierra la misma paternidad de Dios (Efesios 3, 15), el hombre está llamado a garantizar el desarrollo unitario de todos los miembros de la familia. Realizará esta tarea mediante una generosa responsabilidad por la vida concebida junto al corazón de la madre, un compromiso educativo mas solícito y compartido con la propia esposa. (Gaudium Et Spes, 52), un trabajo que no disgregue nunca a la familia, sino que la promueva en su cohesión y estabilidad, un testimonio de vida cristiana adulta, que introduzca más eficazmente a los hijos en la experiencia vía de Cristo y de la Iglesia.

Convertirse en mamá y papá nos hace mucho más semejantes a Dios.

CIUDAD DE MÉXICO.- (2015) Un estudio del INEGI revela que del 58.5% de los hogares que sí cuentan con figura paterna, en un 95.7% de ellos también vive la cónyuge.
Un 41.5% de los 27.6 millones de hogares que hay en México carecen de padres, revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México difundidos a propósito de la celebración hoy del Día del Padre.

En materia laboral el 87.1% de los padres trabajan frente a un 2.9% que están desempleados y los demás, jubilados, pensionados o incapacitados.

Del total de hogares con figura paterna en un 55.5% solo el varón trabaja, porcentaje que cae al 35.6% en hogares con padre y madre trabajadores, un 6.9% ninguno de los dos lo hace y un 2% donde solo la cónyuge trabaja.

Esto va en aumento, algunos casos es por fallecimiento del padre pero la mayoría se trata de ausencia voluntaria del propio padre a una escala masiva. el niño pregunta ¿dónde está mi papá? la respuesta puede llegar a ser tan impactante como decir “fue donante en un banco de esperma, y así es como empezó tu vida…"

Los hombres católicos también contribuyen demasiado con ese mismo escándalo, devastador para el corazón de un niño; ¡y eso hace a demasiadas mujeres en este mundo vivir como si fueran viudas! El corazón de un niño sin padre llora hacia el Cielo: “no desoye la plegaria del huérfano, ni a la viuda, cuando expone su queja… El Señor no tardará y no tendrá paciencia con los impíos, hasta quebrar el poderío de los despiadados y dar su merecido a las naciones” (Eclesiástico 35: 14, 18). ¿Por qué exponen su queja las viudas y los huérfanos? ¡Han perdido a sus protectores proveedores! Hay un vacío innatural en el lugar de aquel llamado por Dios “a asegurar el desarrollo unido y armonioso de los miembros de la familia”. Es debido a esta perdida, este vacío, que siempre hemos naturalmente, y tradicionalmente, lamentado la falta de padres.

Hombres, su presencia y misión en la familia es irremplazable; despierten y con amor retomen su lugar, dado por Dios, como protectores, proveedores, y líderes espirituales de su hogar. El papel de un padre como cabeza espiritual de la familia nunca debe ser entendido o tomado como un dominio, más bien como un liderazgo amoroso y guía cariñosa de aquellos en su cuidado. Su paternidad, mi paternidad, en su oculta y humilde manera, reflejan de manera imperfecta pero segura la Paternidad de Dios el Padre hacia aquellos a quien
Dios nos ha dado para ser sus padres. 

¿Qué significa ser “padre”? El Papa Francisco, en una reflexión sobre la paternidad dijo: “Cuando un hombre no tiene este deseo, algo falta en este hombre, algo ha pasado. Todos nosotros, para ser plenos, para ser maduros, tenemos que sentir la alegría de la paternidad: incluso nosotros los célibes. La paternidad es dar vida a los demás, dar vida, dar vida”. Es por eso que la paternidad -vivir la vocación de paternidad, ya sea una paternidad unida por el matrimonio físico o el espiritual en el sacerdocio o la vida religiosa- es esencial para que un hombre viva la plenitud de su existencia en la vida. Hablamos de los Padres de la Iglesia, los Padres del Desierto; llamamos al Papa Francisco el Santo Padre, y por buenas razones llamamos a nuestros
sacerdotes “Padre”. 

¡Para vivir plenamente, todo hombre debe ser padre! 
Si no abrazas la vocación de esposo y paternal que Dios ha planeado para ti; estarás estancado en la impotencia de la “semilla” que se rehúsa a morir, se rehúsa a dar vida. ¡No te conformes con una vida a medias! Se un padre. La pregunta para un hombre no es “¿Estoy llamado a ser padre?”, sino mas bien “¿Qué tipo de padre estas llamado a ser?

Sandra Lillingston




martes, 15 de noviembre de 2016

Y HOY... ¿QUÉ ME HACE FELIZ?



Durante este tiempo vengo escribiendo sobre lo que me ha llevado a sentir esta situación que estoy viviendo, todos los sentimientos encontrados que día con día se presentan en mi. La situación tripartita con la que tengo que lidiar: los recuerdos que entristecen el alma, el deseamor que quiere ser amor y el saber que está en mi sentir paz y ser feliz. ¡Toda una odisea de sentimientos! Para todo tengo.

Así también pienso en mi trabajo, el cual me permite estar en contacto con mucha gente, de ver sus caras día con día, de poder sentir lo que refleja su lenguaje no verbal.  De poder compartir con ellos buenos momentos, de despejar mi mente y poder agradecer que soy capaz de tener buenos sentimientos, que soy capaz de reír y de poder compartir parte de mi a los demás para mejorar sus vidas, para poder ser un instrumento de cambio en su entorno laboral. ¡Que agradable es!

Entonces volteo y veo que no todo es gris, adicional a que tengo unos hijos que me dan unos abrazos que me derriten y me hacen sentir la esencia de la vida: ¡el amor! Un amor con el que siento esas ganas de dar lo mejor de mí, de saberme bendecida con la gracia de la maternidad, de sentir a través de ellos ese gran amor que Dios me tiene y saber lo grande que soy por haber generado vida en mi interior.

Es fácil darse por vencido, pero cuando le rascas un poco, no es necesario mucho, encuentras más de un motivo para sonreír y agradecer por un día más de vida, ¡por una oportunidad más para ser feliz!

Y hoy… ¿Qué me hace feliz?


Liloqui

miércoles, 9 de noviembre de 2016

TE VOY A CONTAR UNA HISTORIA...



Yo soy Alejandra y te voy a contar mi historia...

Comencé a tener relaciones sexuales a los 14 años, nunca medí las consecuencias de mis actos, claro que mis papás ni se percataban de mi conducta.

Por su puesto yo no conocía a Dios, a veces asistía a misa los domingos.

A los 17 años me di cuenta de que estaba embarazada, al decírselo a mi novio me dio su total apoyo, pero fui yo quien no quiso tener al bebé; días antes conocí a una chica que había abortado y todo le fue muy fácil, me puse en contacto con ella y acudí a donde me dijo, la doctora me preguntó mi edad y le dijo que tenia 19 años. Me programó de inmediato, ella me comentó que en ese momento no era nada que sólo tenía dos semanas, que estuviera tranquila.

Lo que no te he platicado es que al mismo tiempo salía con un chico que no era mi novio, se sobrepaso conmigo, yo me asusté tanto que al principio lo permití y después ya no lo pude parar, creí que el bebé podría ser de él. 

Hable con mi novio y le conté la verdad fue muy doloroso pero lo convencí que me ayudara a pagar el aborto. "Ese día lloré"

Pero... la siguiente semana me fui con mi novio a una fiesta, tomé, bailé y él me decía: ¿en verdad no sientes nada con lo que hiciste?, parecía más afligido que yo.

Fue entonces que mi remordimiento comenzó, me sentía sucia, mala persona.

Fui al centro de la ciudad y vi una Iglesia, entre y había confesiones, el sacerdote me dijo que él tenía la autoridad para perdonar el pecado del aborto, entonces entendí que había estado excomulgada por la gravedad del pecado.

Comenzó la depresión y la ansiedad, presioné a mi novio  para que no me dejara y se casara conmigo, él quería dejarme pero yo me aferré a él, creía que nadie más podía amarme por lo que hice, al año siguiente nos casamos pero nuestro matrimonio fue un fracaso.

Hoy tengo tres hijos, al nacer el primero veía a mi bebé en él y la culpa era mayor, borre la palabra aborto de mi vida.

Hasta hoy después de 24 años pude sanar, nu identificaba que mi tristeza de tantos años fuera por el aborto que me practiqué cuando tenía 17.

Doy gracias a Dios por hacerme ver mi pecado y por nunca haberlo repetido.

También me siento bendecida por que me rescató de mi depresión y me dio la oportunidad de sanar en mi encuentro cara a cara con mi pecado.

El Viñedo de Raquel me ayudó a reconocer a mi hijo y a darle nombre, ahora sé que él intercede por mi en el cielo y me ha perdonado.

Dios en su infinita misericordia me perdonó hace muchos años, hoy yo me pude perdonar, yo les digo a quienes dicen en internet que la depresión post aborto no existe... que yo la viví por 24 años.

Hoy yo me perdono!! por mi pecado y comprendo que Dios permitió que pasara esto para mi conversión.

¡¡Gloria a Dios!!

Sé que tengo que reparar mi pecado haciendo obras de reparación, comienzo con este testimonio esperando que alguien desista de sus intenciones de abortar.

martes, 8 de noviembre de 2016

RENDIRME. ¡NUNCA!



Hoy es un día especial, como lo fue el de ayer, antier, el de mañana. nunca más se volverá a repetir. Entonces, ¿qué hago recordando el pasado? ¿Atormentándome con los recuerdos? No sé, mi mente es una traicionera y hace lo que da la gana cuando la dejo suelta. 
Me siento cansada de luchar constantemente con los sentimientos que llegan a mí, de no tomar decisiones que me lleven por el camino determinado. Pero, ¿cuál camino? ¡Si ni siquiera tengo uno trazado! 
Quiero que algo cambio, pero no sé qué es ese algo. Me da pavor equivocarme, pero ¿quién no se ha equivocado? La vida es de decisiones, lo único que no está permitido es ser tibio, ya que no vives ni dejas vivir.
Entonces pienso: ¿Qué quiero? ¿A qué le tiro? ¿Hacia dónde voy?... mi cabeza no me da para tanto! Parece ilógico, pero no sé qué hacer con mi vida, con mis sentimientos, con mis recuerdos.
Lo único que sé es que quiero paz. Disfrutar el presente, el aquí y el ahora. He leído infinidad de veces que la paz está en mi interior y que es responsabilidad mía y no de los demás, que yo soy capaz de controlar mi mente, que yo tengo el poder de sanar mi alma. No importa por lo que he pasado, que yo puedo hacerlo. ¡Qué fácil se escucha! Pero en realidad es toda una lucha interna, un cansancio que a veces te quita las ganas de seguir luchando... de seguir intentándolo. sería tan fácil dejarme caer, tirar todo por la borda y vivir en el sufrimiento eterno, libre de toda esperanza.  
Pero ¡no! Cobarde nunca lo he sido, ni lo seré; Sé que esto no es tan fácil como lo hubiera pensado, que es una lucha constante, que hay días buenos y otros no tanto, que pienso una cosa y después otra, que paso de querer al menosprecio. pareciera que estoy loca. pero sé que llegará un día en que recordare cada uno de los momentos que viví, pero ya no con este dolor, sino con la satisfacción de saberme más fuerte y más plena. 
Ruego a Jesus que me llene de su sabiduría para poder manejar esto de la mejor forma, de no desistir en la búsqueda de la paz y tranquilidad interior, pero sobre todo que me ayude a perdonar y a liberarme de esta carga que duele y que me tiene esclavizada al pasado, al rencor. 

¡Señor en ti confió!

Lilop

sábado, 5 de noviembre de 2016

CRÓNICA 1º RETIRO SANACIÓN POST ABORTO


MUJERES EN MISIÓN



Primer retiro de sanción post aborto

Después de meses de preparación el fin de semana pasado dentro del año de la misericordia, vivimos en Guadalajara Jalisco, México, el primer retiro de sanación post aborto utilizando la dinámica del Viñedo de Raquel con varios años de experiencia a nivel internacional.
Al retiro asistieron 19 personas participantes y 8 servidores además de 3 sacerdotes y un diácono. Fue realmente una experiencia impactante ya que se palpó mucho dolor pero más misericordia.
El retiro fue organizado por el equipo de Mujeres en Misión, apoyado por la Asociación IRMA quien se encargo de la capacitación con meses de antelación, y por el Centro de Consultoría BRIDA que se encargó de las entrevistas previas al evento.
La convocatoria se hizo meses antes por medio de redes sociales y medios de comunicación esperando un cupo máximo de 15 participantes de diferentes partes de la República Mexicana lo que excedió para la gloria de Dios.
Los participantes llegaron a las 4:00 de la tarde a registrarse para iniciar las actividades a las 5:00 pm. 
Las dinámicas que utilizamos integra todas las dimensiones de la persona psicológicas, emocionales y espirituales con la finalidad de sanar las heridas provocadas por el aborto provocado. Heridas que encadenan a las tinieblas sin permitir ver la luz.
Aunque no se conocían entre ellos, el dolor por el que han pasado hizo que se identificaran de inmediato.
La mayoría de las personas que se han practicado un aborto no han sido consientes de lo que realmente es, no imaginaban el infierno que les iba a acompañar durante su vida.
Compartimos experiencias, lloramos, reímos, cantamos, comimos, pero lo mejor fue que tocamos la misericordia de Dios.

A continuación te compartimos un testimonio escrito por una de las participantes:

Con mi vientre vacío y mi corazón igual…

Soy una mujer casada con 3 hijos de 12, 10 y 1 año de edad y quedé embarazada de nuevo aunque ya no deseaba un bebé sentí alegría e ilusión al igual que mi esposo e hijos, pero no dejaba de pasar por mi cabeza todo lo pesado que sería para mi un miembro más de la familia, aún así tome mis vitaminas e iniciaba hacer mis planes con mi cuarto hijo.
Pero una tarde investigué en internet el aborto y me dio las dosis y toda la información y la opción de usar misoprostol.
Sin cuestionarme fui lo compré y me puse las 4 píldoras bajo mi lengua. Mientras caminaba de regreso a casa, sentía el cuerpo caliente como si estuviera en shock casi enseguida sentí que mi estomago hacia ruidos, fui al baño y me dio una diarrea tremenda. Yo creo vacíe mi estomago, ya iniciaba el sangrado fue ahí cuando reaccione y dije: Señor que estoy haciendo le dije a mi esposo que estaba sangrando y que tenía unos cólicos tremendos, me llevó a urgencias ginecología y me hicieron un eco y vi a mi bebé vivo. 
Entonces me regresaron a casa con reposo absoluto y medicamento para el dolor hasta que me quedé dormida.
Ya no quería perder a mi hijo. 
Toda la noche sentí como salía la sangre a chorros entonces desperté a mi esposo y le dije me regresa al hospital.
Cuando llegue me hicieron un tacto y al sacar los dedos el doctor se vino un gran coágulo me dijo esto es parte del bebé, señora la vamos a subir a piso para hacerle un legrado. Yo salí derrotada me senté junto a mi esposo (él creía que el aborto era espontáneo) y lloraba sin parar me decía que sólo Dios sabía porque pasaban las cosas, mientras que yo pensaba Dios no perdonará haberle matado a un inocente.
Me internaron y pusieron en ayuno pero nadie me hacia caso dure 2 días sin comer hasta que llego una doctora a preguntarme que que pasaba conmigo yo le platique y le pedía a Dios que me diera una oportunidad.
Una doctora me hizo otro eco y me dijo que mi bebé seguía vivo.
Yo seguía con un ligero sangrado y tomaba progesterona... me emocioné tanto al saber que ella si quizo realizarme el eco, ya que los demás se negaban hacerlo porque de urgencias mi diagnóstico fue "aborto incompleto".
Me dieron de alta con mi reposo y llegue feliz pero el sangrado continuaba ya era muy poco pero ahí estaba decidí ir a un particular y al hacerme el eco vaginal, me dijo el doctor "ya no veo nada",  ya no vi mi bolsita de gestación en la pantalla y me dijo: regrese al seguro a que le realicen el legrado. Y así fue, ingresé.
Escuchaba los gritos de dolor de parto y ese puje señora de las mujeres que iban a tener un bebé. Pero yo iba a ingresar a quirófano después de que saliera la que dio a luz, la que dijo sí a la vida, la que le dijo sí a su bebé.
Me sudaban las manos y pedía un milagro de nuevo, pero no fue así ingrese a quirófano y mientras el anestesiólogo me hacia un par de preguntas me quedé dormida y ya no supe de mi.  Cuando desperté estaba en medio de dos mamás que tenían a sus bebés a su lado.
Y bien... yo regrese a casa con mi vientre vacío y el corazón igual esta sensación maldita de no tener la conciencia tranquila. Jamás la había sentido en mi vida ojalá y algún día conozca a mi bebé lo pueda sentir mis brazos, cantarle y hacerlo reír, como a mis 3 hijos ojalá y algún día pueda festejarle un cumpleaños y ojalá que Dios me perdone.

MAGGI


viernes, 4 de noviembre de 2016

TRÁS EL DOLOR, LA MISERICORDIA


¿HABRA SER HUMANO EN EL MUNDO CAPAZ DE SUFRIR EN SILENCIO Y RESGUARDAR EN SU CORAZÓN SENTIMIENTOS DE TRISTEZA, FRUSTRACION, REPROCHE, AMARGURA, DOLOR Y FALTA DE AUTOPERDÓN?

Indudablemente sí.  Yo te puedo dar testimonio de ello.
La mujer y el hombre que ha tenido la experiencia de vivir o inducir a alguien al aborto de un ser humano y más aún si este fue un ser tan entrañable como un hijo, al percatarse de su acción sufre infinitamente.
La responsabilidad de la muerte es grande y el dolor de causarla lo es más…
La carga es infinitamente pesada, tanto,  que en principio le adormece y le lleva a vivir la negación.
La experiencia del aborto provocado, deja en quien lo ejecuta un vacío tan profundo que nada parece llenar.
La ley y la sociedad, contraponen los intereses entre la madre y el hijo, pero finalmente quien lo vive y lo experimenta es quien más sufre y paga las consecuencias.  El cielo pareciera clamar justicia.
¡De esto doy fe y soy testigo!
Dios me ha dado la oportunidad de ser testigo de esto  y hacerme junto con  ellas y ellos  uno solo,  en su dolor y sufrimiento.
No importa cuánto tiempo haya mediado  entre lo sucedido y la aceptación, pero el dolor está ahí siempre latente. Es tan grande el sentido de la indignidad que no se permite quien lo sufre,  sentir el Amor y la Misericordia infinita del Padre Creador.
A todas las mujeres y hombres que me han dado  la oportunidad de conocer y escuchar  sus historias, sus verdades y el  sentir  de su dolor, les agradezco infinitamente por abrir su corazón y dejar sanar sus heridas con el bálsamo de la palabra y  las promesas de Dios Nuestro Señor.
Ruego a María Santísima, lo sembrado en el Viñedo  pronto se coseche.
Las  lágrimas de dolor derramadas,   con certeza fueron recogidas una a una  por los Ángeles de Dios, para ser,  cuál semillas, sembradas en un viñedo más de Esperanza y Misericordia
No  hay que olvidar que  el Evangelio de la Vida, está en el centro del mensaje de Jesús, y presentando su misión redentora Él nos dice “Yo he venido para que tengan vida y tengan vida en abundancia” (Jn 10,10) y que consiste en aquella vida nueva y eterna en comunión con el Padre.
La experiencia de vivir con ustedes  dentro del Viñedo el misterio paradójico de la Justicia Misericordiosa de Dios fue maravillosa y me obliga a dar Fe de que Dios  no castiga al homicida con su propia muerte, sino que quiere el arrepentimiento del pecador.
El Papa  San Juan Pablo II nos lega una reflexión muy especial en su Encíclica Evangelium Vitae y nos explica que nada está perdido y de  como  Tú vida puede transformarse  mediante el ministerio de la Sanación:
“El Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz, en el sacramento de la Reconciliación, Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas  y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho  de todos a la vida. Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente  con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atención hacia quien está más necesitado de cercanía, seréis artífices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre” P.99 
Dios les bendiga.
Teresa Gómez.
Mtra. en Ciencias de la Familia.




sábado, 22 de octubre de 2016

MI NOMBRE ES JANET, YO ABORTÉ



Yo empecé a tener relaciones sexuales a temprana edad. 

A los 16 años quedé embarazada... cuando me hice la prueba y me dijeron que era positivo mi reacción fue negativa. Pensé: ¿qué voy a hacer? no tengo ni idea, empecé a llorar.

La amiga que me acompañó me dijo que no me preocupara que ella me iba a conseguir unas pastillas para abortar, estás muy chica me dijo.

El sábado siguiente fuimos a bailar y una voz dentro de mi me decía que no abortara.

Mi vientre estaba creciendo por el crecimiento normal del bebé y por tanto que comía debido a la ansiedad. Mi amiga me notó pensativa y me dijo que si no estaba segura no lo hiciera. Pero decidí tomarlas.

Era un domingo por la tarde me tomé las pastillas y no me hicieron efecto me dijeron que quizá por el tiempo de embarazo, yo escuche el corazón de mi bebé, latía muy rápido, la ginecóloga me felicitó, me dijo que mi hijo se veía muy bien aunque yo estaba muy joven.

Me consiguió más pastillas, me dio dos que me puse debajo de la lengua después de 15 minutos comencé a sudar y a sentir un dolor muy fuerte en mi vientre como cólicos, durante dos días sangre... le tuve que decir a mi hermana que estaba embarazada pero no les dije que me tomé las pastillas. 

Me llevaron al hospital y me hicieron un legrado... además adquirí una infección muy fuerte y tenía mucho dolor.

Inició la depresión, sentí triste, había un vacío dentro de mi, no me aceptaba, la conciencia me reclamaba, sentí que me iba a volver loca.

No conocía el valor de tener un bebé hasta que conocí a Dios. 

Acudí a confesarme buscando el perdón de Dios y la paz de mi corazón, pero el sacerdote no me dio la absolución me dijo que tenía que buscar a un sacerdote penitencial para la confesión.

Me he confesado y Dios me ha perdonado pero aún no encuentro la paz. Escuche en María Visión a las Mujeres en Misión que estaban organizando un retiro de sanación post aborto, Dios ha puesto los medios para que yo pueda asistir y tengo la esperanza de liberarme de este peso que llevo sobre mi espalda.

El aborto marcó para siempre mi vida, ruego a Dios por todas las personas que han tenido el pensamiento del aborto, esperando con mi oración y contando mi testimonio muchas vidas se salven.