Yo soy Alejandra y te voy a contar mi historia...
Comencé a tener relaciones sexuales a los 14 años, nunca medí las consecuencias de mis actos, claro que mis papás ni se percataban de mi conducta.
Por su puesto yo no conocía a Dios, a veces asistía a misa los domingos.
A los 17 años me di cuenta de que estaba embarazada, al decírselo a mi novio me dio su total apoyo, pero fui yo quien no quiso tener al bebé; días antes conocí a una chica que había abortado y todo le fue muy fácil, me puse en contacto con ella y acudí a donde me dijo, la doctora me preguntó mi edad y le dijo que tenia 19 años. Me programó de inmediato, ella me comentó que en ese momento no era nada que sólo tenía dos semanas, que estuviera tranquila.
Lo que no te he platicado es que al mismo tiempo salía con un chico que no era mi novio, se sobrepaso conmigo, yo me asusté tanto que al principio lo permití y después ya no lo pude parar, creí que el bebé podría ser de él.
Hable con mi novio y le conté la verdad fue muy doloroso pero lo convencí que me ayudara a pagar el aborto. "Ese día lloré"
Pero... la siguiente semana me fui con mi novio a una fiesta, tomé, bailé y él me decía: ¿en verdad no sientes nada con lo que hiciste?, parecía más afligido que yo.
Fue entonces que mi remordimiento comenzó, me sentía sucia, mala persona.
Fui al centro de la ciudad y vi una Iglesia, entre y había confesiones, el sacerdote me dijo que él tenía la autoridad para perdonar el pecado del aborto, entonces entendí que había estado excomulgada por la gravedad del pecado.
Comenzó la depresión y la ansiedad, presioné a mi novio para que no me dejara y se casara conmigo, él quería dejarme pero yo me aferré a él, creía que nadie más podía amarme por lo que hice, al año siguiente nos casamos pero nuestro matrimonio fue un fracaso.
Hoy tengo tres hijos, al nacer el primero veía a mi bebé en él y la culpa era mayor, borre la palabra aborto de mi vida.
Hasta hoy después de 24 años pude sanar, nu identificaba que mi tristeza de tantos años fuera por el aborto que me practiqué cuando tenía 17.
Doy gracias a Dios por hacerme ver mi pecado y por nunca haberlo repetido.
También me siento bendecida por que me rescató de mi depresión y me dio la oportunidad de sanar en mi encuentro cara a cara con mi pecado.
El Viñedo de Raquel me ayudó a reconocer a mi hijo y a darle nombre, ahora sé que él intercede por mi en el cielo y me ha perdonado.
Dios en su infinita misericordia me perdonó hace muchos años, hoy yo me pude perdonar, yo les digo a quienes dicen en internet que la depresión post aborto no existe... que yo la viví por 24 años.
Hoy yo me perdono!! por mi pecado y comprendo que Dios permitió que pasara esto para mi conversión.
¡¡Gloria a Dios!!
Sé que tengo que reparar mi pecado haciendo obras de reparación, comienzo con este testimonio esperando que alguien desista de sus intenciones de abortar.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario