Hoy es un día especial, como lo fue el de ayer, antier, el de mañana. nunca más se volverá a repetir. Entonces, ¿qué hago recordando el pasado? ¿Atormentándome con los recuerdos? No sé, mi mente es una traicionera y hace lo que da la gana cuando la dejo suelta.
Me siento cansada de luchar constantemente con los sentimientos que llegan a mí, de no tomar decisiones que me lleven por el camino determinado. Pero, ¿cuál camino? ¡Si ni siquiera tengo uno trazado!
Quiero que algo cambio, pero no sé qué es ese algo. Me da pavor equivocarme, pero ¿quién no se ha equivocado? La vida es de decisiones, lo único que no está permitido es ser tibio, ya que no vives ni dejas vivir.
Entonces pienso: ¿Qué quiero? ¿A qué le tiro? ¿Hacia dónde voy?... mi cabeza no me da para tanto! Parece ilógico, pero no sé qué hacer con mi vida, con mis sentimientos, con mis recuerdos.
Lo único que sé es que quiero paz. Disfrutar el presente, el aquí y el ahora. He leído infinidad de veces que la paz está en mi interior y que es responsabilidad mía y no de los demás, que yo soy capaz de controlar mi mente, que yo tengo el poder de sanar mi alma. No importa por lo que he pasado, que yo puedo hacerlo. ¡Qué fácil se escucha! Pero en realidad es toda una lucha interna, un cansancio que a veces te quita las ganas de seguir luchando... de seguir intentándolo. sería tan fácil dejarme caer, tirar todo por la borda y vivir en el sufrimiento eterno, libre de toda esperanza.
Pero ¡no! Cobarde nunca lo he sido, ni lo seré; Sé que esto no es tan fácil como lo hubiera pensado, que es una lucha constante, que hay días buenos y otros no tanto, que pienso una cosa y después otra, que paso de querer al menosprecio. pareciera que estoy loca. pero sé que llegará un día en que recordare cada uno de los momentos que viví, pero ya no con este dolor, sino con la satisfacción de saberme más fuerte y más plena.
Ruego a Jesus que me llene de su sabiduría para poder manejar esto de la mejor forma, de no desistir en la búsqueda de la paz y tranquilidad interior, pero sobre todo que me ayude a perdonar y a liberarme de esta carga que duele y que me tiene esclavizada al pasado, al rencor.
¡Señor en ti confió!
Lilop

No hay comentarios.:
Publicar un comentario