sábado, 22 de octubre de 2016

MI NOMBRE ES JANET, YO ABORTÉ



Yo empecé a tener relaciones sexuales a temprana edad. 

A los 16 años quedé embarazada... cuando me hice la prueba y me dijeron que era positivo mi reacción fue negativa. Pensé: ¿qué voy a hacer? no tengo ni idea, empecé a llorar.

La amiga que me acompañó me dijo que no me preocupara que ella me iba a conseguir unas pastillas para abortar, estás muy chica me dijo.

El sábado siguiente fuimos a bailar y una voz dentro de mi me decía que no abortara.

Mi vientre estaba creciendo por el crecimiento normal del bebé y por tanto que comía debido a la ansiedad. Mi amiga me notó pensativa y me dijo que si no estaba segura no lo hiciera. Pero decidí tomarlas.

Era un domingo por la tarde me tomé las pastillas y no me hicieron efecto me dijeron que quizá por el tiempo de embarazo, yo escuche el corazón de mi bebé, latía muy rápido, la ginecóloga me felicitó, me dijo que mi hijo se veía muy bien aunque yo estaba muy joven.

Me consiguió más pastillas, me dio dos que me puse debajo de la lengua después de 15 minutos comencé a sudar y a sentir un dolor muy fuerte en mi vientre como cólicos, durante dos días sangre... le tuve que decir a mi hermana que estaba embarazada pero no les dije que me tomé las pastillas. 

Me llevaron al hospital y me hicieron un legrado... además adquirí una infección muy fuerte y tenía mucho dolor.

Inició la depresión, sentí triste, había un vacío dentro de mi, no me aceptaba, la conciencia me reclamaba, sentí que me iba a volver loca.

No conocía el valor de tener un bebé hasta que conocí a Dios. 

Acudí a confesarme buscando el perdón de Dios y la paz de mi corazón, pero el sacerdote no me dio la absolución me dijo que tenía que buscar a un sacerdote penitencial para la confesión.

Me he confesado y Dios me ha perdonado pero aún no encuentro la paz. Escuche en María Visión a las Mujeres en Misión que estaban organizando un retiro de sanación post aborto, Dios ha puesto los medios para que yo pueda asistir y tengo la esperanza de liberarme de este peso que llevo sobre mi espalda.

El aborto marcó para siempre mi vida, ruego a Dios por todas las personas que han tenido el pensamiento del aborto, esperando con mi oración y contando mi testimonio muchas vidas se salven.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario