sábado, 5 de noviembre de 2016

CRÓNICA 1º RETIRO SANACIÓN POST ABORTO


MUJERES EN MISIÓN



Primer retiro de sanción post aborto

Después de meses de preparación el fin de semana pasado dentro del año de la misericordia, vivimos en Guadalajara Jalisco, México, el primer retiro de sanación post aborto utilizando la dinámica del Viñedo de Raquel con varios años de experiencia a nivel internacional.
Al retiro asistieron 19 personas participantes y 8 servidores además de 3 sacerdotes y un diácono. Fue realmente una experiencia impactante ya que se palpó mucho dolor pero más misericordia.
El retiro fue organizado por el equipo de Mujeres en Misión, apoyado por la Asociación IRMA quien se encargo de la capacitación con meses de antelación, y por el Centro de Consultoría BRIDA que se encargó de las entrevistas previas al evento.
La convocatoria se hizo meses antes por medio de redes sociales y medios de comunicación esperando un cupo máximo de 15 participantes de diferentes partes de la República Mexicana lo que excedió para la gloria de Dios.
Los participantes llegaron a las 4:00 de la tarde a registrarse para iniciar las actividades a las 5:00 pm. 
Las dinámicas que utilizamos integra todas las dimensiones de la persona psicológicas, emocionales y espirituales con la finalidad de sanar las heridas provocadas por el aborto provocado. Heridas que encadenan a las tinieblas sin permitir ver la luz.
Aunque no se conocían entre ellos, el dolor por el que han pasado hizo que se identificaran de inmediato.
La mayoría de las personas que se han practicado un aborto no han sido consientes de lo que realmente es, no imaginaban el infierno que les iba a acompañar durante su vida.
Compartimos experiencias, lloramos, reímos, cantamos, comimos, pero lo mejor fue que tocamos la misericordia de Dios.

A continuación te compartimos un testimonio escrito por una de las participantes:

Con mi vientre vacío y mi corazón igual…

Soy una mujer casada con 3 hijos de 12, 10 y 1 año de edad y quedé embarazada de nuevo aunque ya no deseaba un bebé sentí alegría e ilusión al igual que mi esposo e hijos, pero no dejaba de pasar por mi cabeza todo lo pesado que sería para mi un miembro más de la familia, aún así tome mis vitaminas e iniciaba hacer mis planes con mi cuarto hijo.
Pero una tarde investigué en internet el aborto y me dio las dosis y toda la información y la opción de usar misoprostol.
Sin cuestionarme fui lo compré y me puse las 4 píldoras bajo mi lengua. Mientras caminaba de regreso a casa, sentía el cuerpo caliente como si estuviera en shock casi enseguida sentí que mi estomago hacia ruidos, fui al baño y me dio una diarrea tremenda. Yo creo vacíe mi estomago, ya iniciaba el sangrado fue ahí cuando reaccione y dije: Señor que estoy haciendo le dije a mi esposo que estaba sangrando y que tenía unos cólicos tremendos, me llevó a urgencias ginecología y me hicieron un eco y vi a mi bebé vivo. 
Entonces me regresaron a casa con reposo absoluto y medicamento para el dolor hasta que me quedé dormida.
Ya no quería perder a mi hijo. 
Toda la noche sentí como salía la sangre a chorros entonces desperté a mi esposo y le dije me regresa al hospital.
Cuando llegue me hicieron un tacto y al sacar los dedos el doctor se vino un gran coágulo me dijo esto es parte del bebé, señora la vamos a subir a piso para hacerle un legrado. Yo salí derrotada me senté junto a mi esposo (él creía que el aborto era espontáneo) y lloraba sin parar me decía que sólo Dios sabía porque pasaban las cosas, mientras que yo pensaba Dios no perdonará haberle matado a un inocente.
Me internaron y pusieron en ayuno pero nadie me hacia caso dure 2 días sin comer hasta que llego una doctora a preguntarme que que pasaba conmigo yo le platique y le pedía a Dios que me diera una oportunidad.
Una doctora me hizo otro eco y me dijo que mi bebé seguía vivo.
Yo seguía con un ligero sangrado y tomaba progesterona... me emocioné tanto al saber que ella si quizo realizarme el eco, ya que los demás se negaban hacerlo porque de urgencias mi diagnóstico fue "aborto incompleto".
Me dieron de alta con mi reposo y llegue feliz pero el sangrado continuaba ya era muy poco pero ahí estaba decidí ir a un particular y al hacerme el eco vaginal, me dijo el doctor "ya no veo nada",  ya no vi mi bolsita de gestación en la pantalla y me dijo: regrese al seguro a que le realicen el legrado. Y así fue, ingresé.
Escuchaba los gritos de dolor de parto y ese puje señora de las mujeres que iban a tener un bebé. Pero yo iba a ingresar a quirófano después de que saliera la que dio a luz, la que dijo sí a la vida, la que le dijo sí a su bebé.
Me sudaban las manos y pedía un milagro de nuevo, pero no fue así ingrese a quirófano y mientras el anestesiólogo me hacia un par de preguntas me quedé dormida y ya no supe de mi.  Cuando desperté estaba en medio de dos mamás que tenían a sus bebés a su lado.
Y bien... yo regrese a casa con mi vientre vacío y el corazón igual esta sensación maldita de no tener la conciencia tranquila. Jamás la había sentido en mi vida ojalá y algún día conozca a mi bebé lo pueda sentir mis brazos, cantarle y hacerlo reír, como a mis 3 hijos ojalá y algún día pueda festejarle un cumpleaños y ojalá que Dios me perdone.

MAGGI


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