martes, 23 de enero de 2018

ABORTO




Hola a todos los que me leen, si bien ni siquiera sé por dónde comenzar son tantas cosas y tantas sentimientos encontrados en un sólo acontecimiento el ABORTO.

Hoy a tres años de que realice mi primer aborto aun no me llega el día en el que sienta tranquilidad o cualquier otro tipo de sentimiento algo dentro de mí está muerto, siento que día a día se convierte en una monotonía en la que vivo por vivir, pues bien aún lo recuerdo exactamente tenía una pareja la cual creía era el amor de mi vida y estaría con él para siempre, cuando salí embarazada la primera vez, comencé con un retraso pero me negaba a creer que podía estar embarazada, porque creía que los anticonceptivos no fallaban bien los días transcurrían y mi embarazo con ello, lo calle no lo platiqué con nadie e incluso ni con mi pareja, hasta que llegue a tener tres meses ese día mi pareja me toco el vientre y me dijo estás embarazada (agregando que él es médico) a lo que enseguida respondí que no era así, ese día por fin entendí y me dije si, si estas embarazada ya acéptalo sin embargo yo seguía aterrada, él ya con un hijo de una relación fallida, y sabiendo que a parejas anteriores ya las había hecho abortar bajo amenazas, decía que nunca más iba a tener hijos que para él solo existía uno y ninguno más.

Mi cabeza me daba vueltas noches largas y eternas pensando entre lo bueno y lo malo, lo inmoral y lo correcto, creencias y enseñanzas después de crecer en una familia sumamente recatada, días me sentía plena y feliz y al mirar mi pancita  le decía soy tu mamá te quiero, te amo y todo va a estar bien, otros días sólo quería morirme sentía que el mundo se me venía encima, entre ¿qué voy a hacer yo sola?, ¿cómo lo voy a mantener?, ¿qué voy a decirle a mi familia?, ¿cómo me vera la sociedad?.
Siguió pasando el tiempo hasta que un día descubrí que mi pareja tenía otra relación ese día entre coraje y sufrimiento me sentí morir y dije no puedo yo sola con esto, comencé a buscar en internet métodos para abortar y tras horas y horas de buscar encontré una página de tantas en la que vendía pastillas con envío incluido en las que aseguraban que todo era muy seguro, donde había muchos testimonios de chicas que lo habían hecho y al parecer después de eso eran muy felices al haberse deshecho del problema, así que me decidí marqué, fui al banco realice mi respectivo pago para esperar mi pedido, con las pastillas en mi mano había leí las instrucciones una y mil veces, pero por algún motivo no tenía el valor y decía ahora si mañana lo hago, hasta que pasó otra semana de nuevo sentía que no había nadie con quien refugiarme así recurrí a una amiga para sentir un apoyo, cuando le conté que estaba embarazada, me dijo ¿qué vas a hacer?, ¿qué van a decir en tu casa?, entre otras tantas series de tonterías que claro en ese momento me creí, entonces fue ahí en el momento en que me decidí y dije claro que no puedo tener un hijo tan solo tengo 19 años y llena de un miedo terrible le pedí perdón a Dios y a mi bebé por no poder tenerlo así que me tomé la pastilla aun consciente de los riesgos que implicaba teniendo ya poco más de 4 meses, mi cabeza solo pensaba que me puede pasar lo peor sería morir y para mi estaría bien.
Espere y claro no sangraba ni sentía dolores por lo que le escribí a la chica que me las vendio la cual me dijo que no me preocupara que pronto empezaría a sangrar que era cuestión de unas horas, pues esas horas no tardaron tanto cuando se convirtieron en tan solo minutos cuando comencé con unos dolores terribles me sentí morir, no para de vomitar de tanto dolor mientras lloraba desconsoladamente por ser una asesina.
Me fui al doctor yo sola por tanto dolor en urgencias me atendieron y me preguntaron ¿qué es lo que tiene? A lo que respondí mucho dolor pélvico (yo sabía porque era pero me moría de la vergüenza), así que el ginecólogo me dijo usted está embarazada felicidades vamos a realizar un eco, en ese momento escuché y vi ese pequeño ser hermoso y precioso lo más bonito que había sentido en toda mi vida, en seguida pregunté que si todo estaba bien y que si mi bebé estaba bien a lo que me dijo si esta todo en perfecto orden sólo tiene una infección urinaria a lo que me receto unas pastillas, sentí que mi alma regresó a mi cuerpo, pensé gracias Dios la pastilla no hizo efecto, tomé mis cosas y regresé a casa.
Me metí a bañar y en la regadera le hablaba a mi bebé y le decía que perdonara una y otra vez por la tontería que había hecho pero que todo iba a estar bien y que su mamá iba a ser la más valiente del mundo salí del baño y a como pude me vestí porque seguía con unos dolores terribles pero pensaba que pronto pasarían pero no fue así, estando acostada sentí unos deseos enormes de hacer del baño, me levante con mucho trabajo al pararme un líquido salió que mojo el piso en ese momento sólo dije: no por favor mi bebé no, me dirigí al baño y al sentarme en la tasa sentí algo atorado y me sentía desmayar al voltear era la imagen que jamás podré borrar de mi mente, era mi pequeño sus piernitas, sus piececitos, completamente chiquito e indefenso y yo lo había matado, sentía un dolor que te desgarra desde lo más profundo del alma más que un dolor físico, sentía que yo también me estaba muriendo poco a poco terminé en el hospital con un legrado me pasé toda la noche pidiendo perdón una y otra vez por ser la persona más miserable del mundo.
 Aun no olvido la fecha la recuerdo perfecto 31 de marzo de 2015 el día en que comencé a tomar las peores decisiones de mi vida, la primer semana la pase fatal totalmente sin ningún apoyo lloraba y lloraba, sólo me quería morir por las noches cuando el cansancio me vencía y quería dormir aquellas imágenes perturbadoras me despertaban una y otra vez como si me dijeran me mataste y yo te amaba.
Así paso mi pareja se enteró me pidió perdón de rodillas llorando diciéndome que porque no le había dicho que él me hubiera apoyado por completo, y de nuevo le creí, creí en su amor y sus palabras continúe con él.
En transcurso del tiempo los primeros seis meses no paraba de llorar para posteriormente convertirse en la persona que todo el día y por cualquier cosa se la pasaba mal, de malas todo el día, todo me molestaba, todo me ponía muy mal, cuando alguien hablaba de Dios yo renegaba y decía Dios no existe que te asegura que el exista, si eso fuera Él no dejaría que sus hijos sufrieran, detestaba a Dios, mi vida y a todos los que me rodeaban.
Si bien pronto pasó el tiempo mientras yo cada vez me sentía más basura, creía merecer todo lo malo del mundo y en cada discusión mi pareja aprovechaba para decirme que había sido mi culpa.
Pasó un año y de nuevo estaba embarazada pero esta vez era diferente bien o mal ya estaba en la carrera ya podría ofrecer un futuro sentía felicidad y claro que también miedo a lo desconocido pero pensaba que esta vez sería diferente porque él me apoyaría así que en seguida en cuanto me di cuenta que estaba embarazada se lo comenté, pero me respondió que de seguro no era de él y otra bola de tonterías, nuevamente sentí que el mundo se me venía encima, el día llegó 30 de marzo de 2016, quedamos de vernos para irme a realizar un ultrasonido así que llegue el me abrazo y me dijo que todo iba a estar bien que le dejara demostrarme que él no era el monstruo que yo creía.
Llegamos al laboratorio y para mi mala suerte no me pudieron realizar el ultrasonido porque tenía que ser solamente con cita en ayunas y con vejiga llena, así que algo dentro de mí me decía que eso no podía ser bueno ya que era mi opción de que él se enamorara de ese hijo que lo quisiera tanto yo, que al escucharlo no pudiera cambiar de opinión pero esa oportunidad se esfumo.
Enseguida se convirtió en lo peor diciendo palabras que él nunca iba a estar conmigo que no quería otro hijo palabras tan hirientes que me llegaron a lo más profundo y fue justo entre mi llanto que me dijo lo mejor es que abortes que vas a ser tú con un hijo, así que de nuevo me dejé manipular por creer que era lo mejor, para esto él mismo me ofreció varias opciones entre un legrado y pastillas.
Incluso me dijo que durante su internado como médico había trabajado en una clínica en México que se dedicaba a esto MARIE STOPES, que era completamente segura que si yo quería él se hacía cargo de todo, a lo que elegí las pastillas, me dijo que cantidad y cuanto tomar, el prometió que todo estaría bien y que nada me pasaría que él me iba a cuidar, así que comenzaron los dolores esta vez eran diferentes no sentía tanto dolor es más podría decir que era casi nulo, él estaba conmigo y me abrazaba, yo solo lo veía y lo aborrecía, pensaba dentro de mi cuanto te odio ojala te murieras tú.
Pasaron los días y no sentía nada ni dolor, ni remordimiento, ni ganas de llorar, sólo sentía un rencor enorme con la vida, con Dios, con él, o en realidad tal vez solo era conmigo misma pero no me daba cuenta, seguía en esa relación en la que me atormentaba por no saber si era odio, amor, costumbre o codependencia, de lo que si estoy segura es que hice todo por complacerlo me humille tanto como no puede más una mujer, perdí mi dignidad y de nuevo en repetidas ocasiones el buscaba oportunidad para decirme que no era una mujer, que no había podido ser valiente y tener un hijo de él.
Pensaba, ya me pasó una vez, dos veces una tercera no me vuelve a pasar, es imposible sigo métodos anticonceptivos además y sorpresa de nuevo estaba embarazada dos semanas, días en los que él me suplicaba que le diera otro hijo que su mayor ilusión era una hija, de nuevo pensé esta vez será algo hermoso así que enseguida le dije de mi embarazo a lo que respondió tranquila todo va a estar bien yo te quiero mucho juntos vamos a salir a adelante, brinque de la emoción y dije bendito seas Dios mío al parecer todo iba de maravilla todos los días rezaba el rosario de los NO NACIDOS, pidiendo a Dios por él para que tocara su corazón y no me abandonara, me sentía feliz, sentía que realmente nos quería, hasta que de nuevo el terror se hizo presente esta vez de la nada comenzó a decirme que lo había pensado y que no podía tener un hijo a lo que respondí rotundamente que no lo haría, porque para ese entonces yo ya había escuchado el testimonio de Patricia Sandoval el cual me llevó a ver la realidad, me sentía fuerte y valiente.
Hasta que comenzó a atormentarme diciéndome que era un hijo del odio que  lo odiaba y lo detestaba, ya que sólo había sido producto del sexo y no del amor, que sería culpable de su muerte que si yo lo tenía, él se iba a suicidar porque ya no tendría motivos por los cuales vivir, me decía una y otra vez que me detestaba y que vendría desde el infierno a hacerme sufrir a mí y a mi hijo, fueron palabras tal vez para muchos insignificantes pero para mí lo fueron todo, y de nuevo llegó a mí el miedo y el terror.
Le reprochaba a Dios porque no podía cambiar su corazón y hacerlo un hombre de bien, dejé de rezar, perdí la sensibilidad, decía que más puede pasar solo es un feto tengo cuatro semanas así que se llegó el día y de nuevo lo hice de nuevo 05 de octubre de 2016, esta ocasión sentía un dolor terrible físico, unos cólicos a lo que era contracciones terribles me dio taquicardia esta vez si creía que moriría y claro bien merecido.
Pasaron los días los meses y yo me sentía muerta, sin ganas de vivir, veía a los niños y no quería que ni se me acercaran comencé a sentir repulsión, me costaba muchísimo trabajo tener contacto con niños, antes situaciones de la vida cotidiana me convertí en insensible por decir veía una persona en la calle y decía está ahí porque quiere que se ponga a trabajar, mi vida se convirtió en dureza por fuera y en un infierno por dentro, recurrí a Dios, a la iglesia pedí perdón por todas las veces que renegué de él.
Acudí al sacramento de la confesión encontré un poco de tranquilidad en lo que en el Padre sin decirle me dijo tu alma está muy agobiada refúgiate en la Virgen María, reza el rosario y ella te ayudara a mitigar ese dolor, y así fue, comencé a sentir un poco más de tranquilidad, hoy en día tengo en claro que Dios me tiene algo maravilloso y preparado en esta vida, ¿qué es? aún no lo descubro, pero estoy muy segura que por algo estoy aquí viva, después de cometer tantos errores uno tras otro, Dios nunca nos abandona, y a pesar de todo Él nos ama.
Me doy cuenta demasiado tarde que las palabras se las lleva el viento y que valen más las acciones que las palabras, hoy intento ser mejor en todos los ámbitos de mi vida.
Tú que me estás leyendo si estás pensando  hacerlo o estás en una relación tóxica o manipuladora, ¡alto! no pases por este tormento que cargaras por el resto de tu vida, alégrate mujer por el milagro de la vida que podemos crear.
Si bien dicen eres dueña de tu cuerpo, exacto de tu cuerpo solamente pero no de la vida de alguien más, Dios es maravilloso Él nunca nos suelta de su mano, diario platico con Él todas las noches y le pido cuide mucho a mis hijos los cobije como yo no supe hacerlo, le pido a la Virgen me los abrace y  me los llene de amor como yo no fui capaz de hacerlo, eso es mi terminar de todos los días, hablarle a ellos e implorar su perdón, diciéndoles que su mamá los ama y los extraña, aun sin conocerlos sé que son preciosos, pido ser valiente y capaz de decirle SÍ A LA VIDA. 

jueves, 11 de enero de 2018

LA MUJER Y EL ABORTO

                    



Inicio hablando de los derechos de la Mujer. La mujer por ser persona creada a imagen y semejanza de Dios, tiene derechos pero también obligaciones.

Derecho a alimentarse, a tener techo, a tener servicios médicos, a la educación, a la libertad religiosa, a la libertad de expresión, a ser amada, a ser feliz. Equidad con el varón en cuanto a las oportunidades de estudio, antes la mujer no podía votar, hay países en el Oriente que la mujer no puede manejar un automóvil, o en Japón no puede caminar adelante o al lado del hombre.

Y tiene obligaciones que faciliten a que las demás personas reciban lo mismo que ella pide.

Toda persona conforme va creciendo y va teniendo conciencia. Conforme va tomando decisiones asertivas va adquiriendo libertad. Porque una bebé no es libre de elegir que leche tomar pero cuando ese bebé tenga 18 años ya puede elegir si tomar leche o no tomarla. A lo mejor va elegir tomar leche aun que sea intolerante a la lactosa sabiendo que eso le va afectar su salud, y es libre de hacerlo aunque tendrá que asumir las consecuencias.

Pero si ella va a un restaurante tiene el derecho de saber lo que contiene la sopa que va a tomar, tiene el derecho a preguntar y a recibir la información completa. ¿La sopa contiene algún lácteo? Porque ello puede afectar su salud. Y entonces podrá elegir libremente, pero si el chef le dice que no tiene y ella la elige ya no está eligiendo en libertad porque hay una mentira.

¿Por qué para cualquier cirugía se requiere estar afiliado a un IMSS o un seguro popular, seguro de gastos médicos y para un aborto se tiene la obligación de atenderlas al menos en la CDMX sin importar la procedencia?

Adentrándome en el tema del aborto, eso es lo mismo cuando a una persona no se le informa en su totalidad lo que implica terminar con una vida que llevamos en el vientre. 

La Secretaria de Salud nos marca estos diez derechos generales para los pacientes: 

1. Recibir atención médica adecuada.
2. Recibir trato digno y respetuoso.
3. Recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz. 
4. Decidir libremente sobre tu atención.
5. Otorgar o no tu consentimiento válidamente informado. 
6. Ser tratado con confidencialidad.
7. Contar con facilidades para obtener una segunda opinión.
8. Recibir atención médica en caso de urgencia.
9. Contar con un expediente clínico.
10. Ser atendido cuando te inconformes por la atención médica recibida.


Dentro de los servicios médicos tiene el derecho a ser informada completa, clara y verdadera acerca de lo que se le ofrece.

Yo puedo leer una y otra vez acerca de lo que opinan las feministas extremistas acerca del aborto, que si es su cuerpo, que si es su derecho, que si ellas mandan… y de verdad que me da tristeza verles su rostro de enojo con la vida, de amargura, de falta de identidad sexual, de falta de amor y de felicidad. Realmente no me invitan a imitarlas. 

Algunos artículos que dicen que es un mito el síndrome post aborto, pero yo con mis cinco sentidos he visto muchos pero muchos casos de personas con la autoestima por los suelos tratando de ocultar su dolor por años con diferentes acciones como pastillas para dormir, con alcohol, con  drogas, con parejas múltiples, lastimándose cortándose con navajas, intentos de suicidios, trastorno alimenticio, dejando que sus parejas las agredan porque “se lo merecen”.

Y para mi es más evidente una realidad que yo veo palpable que lo que me pueda decir una nota de un diario o un comentario de las personas que no lo han vivido en carne propia. (Viñedo de Raquel)

Es por eso que creo de vital importancia empezar de nuevo, comenzar educando en la sexualidad verdadera, educar a nuestros hijos en el amor y en la verdad. A eso tenemos derecho, educar a las niñas en el respeto a su cuerpo, para que después no anden mandando fotos de su cuerpo semi desnudo a los novios (eso es tan peligroso como no se imaginan, no es sólo porque se exponen a que el novio las circule, sino porque les dan un arma para que ellos las puedan chantajear).

Educar en la castidad, para encontrar la verdadera libertad, yo elijo en libertad, doy mi consentimiento para tal o cual acción, sabiendo lo que puede ocurrir y asumiendo la responsabilidad de ello.

Si nosotros como padres nos comprometemos a formarnos para poder dar una información completa a nuestros hijos que se supone que son lo que más amamos en el mundo, si les damos la oportunidad de elegir desde pequeños dejándolos asumir las consecuencias para que ellos aprendan y a mayor edad mayor responsabilidad y mayor consecuencia (negativa o positiva) serán más libres y más felices.

En este inicio de año sería importante que nos propongamos en que nos vamos a formar en este 2018 y yo les invito a que iniciemos tomando un curso o un diplomado no de “superación personal” hablando de algo general, sino que te comprometas a formarte en lo que es la persona, un curso de Sagradas Escrituras (sabiduría pura), un curso de bioética, un curso de tanatología, un curso de algo concreto que te ayude a educar a tus hijos y que cuando estemos en una reunión hablemos de un tema que alimente, un tema con fundamento, que aporte a los demás y que los invite a formarse. De eso hablamos cunado hablamos de derechos pero también de obligaciones.

Para tener el derecho de opinar si está bien el aborto o no está bien primero nos tenemos que informar, ¿Qué es el aborto? ¿Es una bolsa de células cómo yo? ¿Qué es la interrupción? ¿Qué va a pasar después de que mate a mi bebé? ¿Cómo me voy a sentir? ¿Hay en el mundo un secreto o una mentira que se pueda ocultar para siempre? 

¿Con la persona que me vaya a casar voy a ser sincera y le voy a decir que antes de conocerlo maté a mi hijo? Porque si queremos y tenemos derecho a la verdad es porque vamos a decirle a mi pareja quién soy y le voy a hablar con la verdad, si no, no podemos pedirle a él que sea honesto conmigo.

Ahora, si ya pasaste por esta situación por cualquier motivo, no te dejes derrotar para siempre, podemos resignificar, podemos iniciar de nuevo, no hay nada imposible para Dios. Existe el Viñedo de Raquel.

Sandra Lillingston



domingo, 7 de enero de 2018

SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL



En esta época es muy común escuchar de separaciones o divorcios de matrimonios con hijos, independientemente de la situación o de quién tenga la culpa, los hijos son sometidos a inestabilidad, y a dolor que ellos no saben manejar, si los padres no les ayudamos como responsables que somos de su bienestar físico, psíquico y espiritual muchas veces se desvían porque no saben a dónde y por dónde caminar.

El síndrome de alienación parental es un término que fue acuñado por el profesor de psiquiatría Richard Gardner en 1985 como el conjunto de síntomas, que se produce en los hijos, cuando un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de los niños con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

Y es que la madre en el 80 % de los casos se hace cargo de los hijos, y el padre se hace cargo de prover lo necesario para la educación, la salud, el vestido y el techo. En el momento de la separación de los progenitores  es común “utilizar” al los hijos y al dinero como armas para sacar el mayor provecho.

Cuántas veces he escuchado a los varones decir “ya atornillé todo para que ella no pueda comprobar mis ingresos y yo decidir lo que le quiero dar dependiendo cómo se porte conmigo”. Y a las mujeres decir “ Si no me da más dinero no va a volver a ver a los niños”. Jóvenes con culpas pensando que ellos tuvieron que ver con el divorcio, o creyendo que ellos traicionaron a su padre o madre. Les aseguro que es uno de los mayores dolores que puedan existir.

Yo me pregunto, ¿los hijos les dijeron que se casaran? ¿ellos pidieron venir al mundo? Entonces porque nos aferramos a vivir egoístamente pensando en ganar la batalla en lugar de ver cómo hago menos daño. ¿Qué tengo que hacer para que mis hijos sufran lo menos posible? Por un lado digo que son lo que más amo y por el otro les hablo mal de su papá o de su mamá. No hay mayor incongruencia.

“Tú padre dice que no tiene dinero pero bien que tiene para gastar con sus amigos, seguramente se olvidó que tiene hijos!” a mi consultorio llegan sus hijos llorando porque no entienden por qué su papá los dejo de amar pero también por qué su mamá les agrede tanto hablando mal del hombre que ella eligió para darles la vida.

“Seguro tu madre ya anda con alguien y por eso no tiene tiempo para ustedes!” Manipulación que hieren en lo más profundo del corazón de los hijos.

Papás amen a sus hijos, Dios se los confío como unos diamantes sabiendo que ustedes son capaces de formarlos hasta hacerlos de gran valor a los ojos de la sociedad y de su creador. No importa cuanto tenga que perder, nunca será algo mayor de lo que Jesús perdió, Él dio hasta la última gota de sangre por nosotros, gracias a Él que dejó el paraíso nosotros podemos aspirar a entrar al cielo.

Los hijos son el tesoro más grande al que una persona en el mundo puede aspirar, no importa si es biológico o adoptivo, lo importante es que tienes alguien que es una motivación para sacar lo mejor de ti. Siempre serán un vínculo, una razón de unión, de crecimiento.

No son cosas para ser utilizadas, son personas desde el momento de la concepción. Sienten, piensan, se desarrollan y se forman para ser la mejor versión de padres que ustedes les permitan ser.

Si tu esposo o esposa decide no continuar contigo, no se acaba el mundo, continúa con la formación de tus hijos, nunca te vas a arrepentir. Es el regalo más grande que Nuestro Señor te puede dar. Es una oportunidad para realizarte, para ser mejor persona. Sin rivalidad, sin querer ganar, sin querer tener la razón, sin querer que tus hijos sean tu equipo. La meta es que ellos sean felices!!! Y entonces dirás Señor esos bebés que me confiastes te los regreso como personas de bien!! Misión cumplida!!

Sandra Lillingston
Familióloga

lillingstons@yahoo.com

viernes, 5 de enero de 2018

DEJARSE AYUDAR




Unos sabios que estudiaban el firmamento llegaron de Oriente a Jerusalén. Habían visto una estrella y por gracia de Dios supieron que anunciaba el nacimiento del Mesías que el pueblo hebreo esperaba.

Dios se valió de la ocupación de estas personas para hacerles ver Su voluntad. Él deseaba su presencia en Belén.

Ellos respondieron, dejaron todo y se dispusieron a obedecer, no debio haber sido fácil explicar a dónde iban, por qué iban, para qué iban. Pero dejaron al lado el respeto humano y emprendieron el viaje.

Sabían del Mesías, escucharon la voz de Dios en sus corazones, seguramente hacian oración, estudiaban las escrituras. Hablaban con el Creador de las estrellas, del universo y además de creer en Él, le creían a Él porque hicieron lo que Él les pidio sin cuestionar.

También nosotros podemos ver la estrella que nos lleva al Mesías, esa estrella que brilla en el interior del corazón y que nos dice qué hacer y a dónde dirigirnos. Sólo necesitamos FE.

Seguir la Luz de Dios, hacer la voluntad de mi Creador, dialogar con ese Divino Niño que desea salvarme, que desea mi felicidad.

Es difícil en medio de tanto trabajo, de tantas actividades y de tanta distorsión de la verdad poder ver la Luz que nos oriente por donde caminar, a veces es todo tan nublado, tan oscuro que no sabemos por dónde.

Dios sabe lo que hay en nuestro corazón y por ello nos da medios para que nos ayudemos, la confesión que nos quita la neblina, la Eucaristía que alumbra como un Sol que nos calienta y arropa. Tantos sacerdotes o directores espirituales que nos pueden decir como si fueran un GPS que ruta tomar. Familiólogos, psicólogos católicos, religiosas, maestros.

A veces estamos tan adentro de los problemas que no vemos la puerta, se necesita humildad para pedir ayuda, siempre es más fácil ver la solución cuando estamos fuera del problema que cuando estamos inundados de él.

En este inicio de año pregunemosmos por dónde quiere Jesús que camine, qué desea de mi, y si es necesario busquemos a alguien que nos oriente para llegar a Él para hacer Su voluntad y poder ser luz para los demás.


Sandra Lillingston









miércoles, 27 de diciembre de 2017

A MÍ, NADIE ME OBLIGÓ A ABORTAR



A mi, nadie me obligó a abortar, me duele en lo más profundo de mi corazón reconocer que fuí yo la que rechazó a mi hijo desde el primer momento en que supe que estaba embarazada. Yo hice que el chico, que en ese entonces era mi novio me ayudara para no tenerlo. Fué en una clínica clandestina, ahí, un doctor y su equipo me practicaron el aborto. 

Tendría hoy alrededor de 16 años de edad mi hijo.

Hoy me encuentro sola, han pasado ya casi 17 años, como desearía regresar el tiempo y poder ver las cosas como las veo hoy, ha cambiado tanto mi vida, pero el dolor y el arrepentimiento siguen presentes, hoy veo la belleza de la inocencia de los niños, la hermosura del rostro de un niño, es una belleza que siento tan alejada de mí, es como si hubiera perdido el derecho total a tener de cerca esa bendición, no la merezco. 

Veo a las madres valientes que han decidido tener a sus hijos a pesar de las circunstancias y las admiro, cuanto daría por que alguien me hubiera detenido, o me hubiera obligado a enfrentar mi situación.

Cuanto me duele mi corazón... ¡Oh Dios mio! soy una más de la estadística de madres asesinas, que después de haber cometido tal atrocidad "creemos que continuamos con nuestra vida", como si nada hubiese pasado, cuanto nos engañamos, ¡hay de nosotras!  ahí ha comenzado la desgracia de mi vida, no me perdono, me pregunto de dónde obtuve tal valor para quitarle la vida a mi hijo y a la vez a mi. 

Después de mi primer aborto, seguí con mi vida, este hecho no lo llevaba presente en mi mente, seguí guardando las apariencias... Limpié todo, no había fracaso ante los demás (mi familia) no defraude a mi madre ¡no pasaba nada! seguí siendo el orgullo de mi mamá, la alegre, la fiestera, la noviera.

Al tiempo volví a quedar embarazada, tampoco quise al bebé, conseguí unas pastillas, esta vez solo le conté a una amiga, toda la noche sangré y tuve dolor, no dormí. No recuerdo si fué al segundo día cuando acudí al doctor, me dijo que el feto ya no tenía vida, no le comenté nada al doctor de las pastillas, él me dijo que el corazón del bebé había dejado de latir y que era un suceso que no tenía explicación pero solía suceder en muchos casos, la verdad yo no entendí si desde antes de colocarme las pastillas ya había pasado esto o eso quise pensar, no lo sé... eso le hice creer a mi novio. Me llevó a que me practicaran el legrado. El jamás supo lo de las pastillas, el caso es que yo actué en contra de esta vida también. Tal vez tuviera 15 años de edad.

Hoy que tengo 36 años de edad, volteo atrás, y veo mi  vida, está llena de errores pero estos, aquí descritos son los que hablan y reflejan todo lo mal orientado que estuvo mi crecimiento, mi niñez, el infortunio de un hogar abandonado por un padre, no es justificación pero todo esto tiene un origen.

Tuve la oportunidad de acudir a un retiro llamado el Viñedo de Raquel. Del cual agradezco tanto que exista, es donde he sentido el derecho de volver a nombrar a Dios y poder pedirle perdón y enviar mi mensaje de dolor y arrepentimiento a mis hijos, mis lagrimas aun siguen brotanto por ellos.

El vacío en mi vida es por su ausencia. No puedo regresar el tiempo, jamás podré conocerlos, ni abrazarlos, ni escuchar su dulce voz llamándome mamá, esa es la gran tristeza con que se quedará para siempre una mujer que decide abortar. 

Ojalá que esta experiencia de mi vida le ayude a alguien a detenerse. ¡No lo hagas! No le robes la vida a tu hijo, tú no se la diste. Dios es quien dá el soplo de vida y nosotros con nuestro egoísmo llenas del mundo arrancamos ese deseo de Dios. 
  
Si tu te encuentras en esta situación de estar embarazada y desesperada por favor te lo pido, haz un pequeño alto, olvídate tan solo por un momento de tu desesperación y haz lo que yo no hice y seguramente ninguna de la que hemos atravesado por esta experiencia, lo hicimos.

Orar, pedir luz, pedir guía, pedir dirección, estoy segura que si tan solo me hubiese dado esa oportunidad de voltear al cielo y pedirle su ayuda. Fuera otra mi historia.

Te lo ruego, reflexiona por un instante y Dios te responderá, no te quiero ver en mi espejo, es desolador. 

¡Que Dios te bendiga amiga!

Anonimo


domingo, 3 de diciembre de 2017

IMPACTO DESPUÉS DE UN ABORTO PROVOCADO




Seguramente hemos escuchado varios comentarios acerca del aborto, algunos hasta nos hemos atrevido a comentar el tema pero muy pocos hemos investigado con profundidad acerca de lo que puede impactar en la persona, en la familia y en la sociedad un aborto.

Es por ello que decidí buscar información e introducirme en este tema  polémico y escribir un ensayo sobre el el impacto después de un aborto provocado. Con el objetivo de mostrar lo que sucede en la actualidad con las personas que se involucran con un aborto inducido. Espero poder aportar algo positivo a la vida de quienes lean estas líneas.

¿Acaso el generar una vida es algo bueno? ¿depende de la situación? ¿qué consecuencias conlleva inducir un aborto?

Contamos con un legado antiquísimo que es el Código de Hammurabi, datado hacia el año 1692 aC, en él encontramos que el aborto es castigado, eso me hace pensar que si se castiga es porque es una acción negativa que no está permitida, un acto que va contra la naturaleza de la persona.

Así pasando por siglos completos podemos encontrar mujeres infértiles que eran rechazadas por no poder tener descendencia y  a la par mujeres que buscaban deshacerse de su hijo causa de una infidelidad alguna razón personal a la que no convenía y las lleva a cometer un aborto.

Sin embargo en Gran Bretaña se despenaliza el aborto con la Abortion Act, en 1967. En 1975 Tribunal Supremo de EEUU dicta sentencia liberalizadora que influyó en liberar el aborto en Francia, Austria y Suecia (1975), Alemania y Dinamarca (1976), Luxemburgo (1978), Holanda (1981), Portugal (1984), España (1985), Grecia (1986), Bélgica (1990), México (2007).

Desde la perspectiva de la vida de la madre, la OMS ha dividido el aborto en aborto seguro y aborto peligroso. Esto pensando en la parte fisiológica de la mujer, conlleva un mayor riesgo practicar un aborto inducido sin atención médica. Hay bastantes páginas en internet que dan instrucciones de cómo y dónde adquirir medicamentos para provocar el aborto, pero estas no les dicen lo que va a suceder después de tomarlo, los dolores físicos que van a sentir al momento del desprendimiento de embrión y durante la expulsión. Y mucho menos el vacío que sentirán de por vida si no se tratan en terapias de sanación post aborto.

Mujeres que pasan años o toda la vida   con el impacto psicológico que se genera y que implica evitación de pensamiento o sentimientos acerca del aborto, sentimientos reprimidos, aislamiento, sensación de revivir la experiencia, ataques de angustia, recelo hacia sus hijos vivos, falta de energía, llanto, desinterés, conductas autodestructivas, trastorno de sueño, trastorno alimenticio, entre otras.

(Art. Original de investigación: Pensamiento Psicológico, Vol 15, No 2, 2017, pp. 109-120 doi:10.11144/Javerianacali.PPSI15-2.depm ).


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el aborto peligroso como una intervención destinada a la interrupción de un embarazo practicada ya sea por personas que carecen de la preparación necesaria o en un entorno que no reúne las condiciones médicas mínimas, o ambas cosas a la vez. En esa definición se plasman conceptos esbozados por primera vez en una consulta técnica de la OMS efectuada en 1992.

La guía de la OMS se recomienda en estos momentos administrar mifepristona y misoprostol (o solamente misoprostol si no se dispone de mifepristona) y efectuar una aspiración en lugar del legrado utilizado en el pasado. Actualmente se consideran sin riesgos los abortos provocados practicados en el ámbito de la atención primaria o por dispensadores de atención de salud no médicos.  Se espera que las directrices sobre delegación de funciones en proceso de elaboración arrojen luz sobre quién puede practicar sin riesgos un aborto con arreglo a las normas actualmente en vigor.

La OMS dice que requiere un entorno regulatorio y político propicio para garantizar que cada mujer elegible desde el punto de vista legal tenga un acceso sencillo a la atención para un aborto sin riesgos.  Pero ¿Quién es una mujer elegible? ¿qué características debe tener según la ley alguien que ya puede abortar ¿acaso una niña de 12 años tiene la capacidad de elegir? cuando la inmadurez, presión social, la falta de formación y el ir contra el tiempo ya que el bebé está creciendo le impulsan a tomar decisiones rápidas y poco reflexivas.

La actualización en la norma 046 hace un parte aguas en las edad de las mujeres que deben ir acompañadas o no de un familiar o tutor, esta edad es los 12 años.

En caso de embarazo por violación, las instituciones públicas prestadoras de servicios de atención médica, deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo en los casos permitidos por ley, conforme a lo previsto en las disposiciones jurídicas de protección a los derechos de las víctimas, previa solicitud por escrito bajo protesta de decir verdad de la persona afectada de que dicho embarazo es producto de violación; en caso de ser menor de 12 años de edad, a solicitud de su padre y/o su madre, o a falta de éstos, de su tutor o conforme a las disposiciones jurídicas aplicables. El personal de salud que participe en el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo no estará obligado a verificar el dicho de la solicitante, entendiéndose su actuación, basada en el principio de buena fe a que hace referencia el artículo 5, de la Ley General de Víctimas.

Durante el tiempo que tengo de trabajar con personas que se han involucrado en un aborto provocado es impactante lo que afecta a ellos y al entorno familiar y social. 

¿Cómo podemos imaginar que puede vivir con serenidad, desarrollándose con eficacia como esposa, madre y persona plena alguien que se siente culpable de terminar con la vida de su hijo?
 
En el momento que toman la decisión de abortar adoptan la frase “es una bolsa de células que no tiene vida” pero pasan los días y dicen “¿En que momento adopte esa frase? si yo ya le hablaba a mi bebé. ¿En qué momento le arranqué la vida? ¿Por qué no le di la oportunidad de vivir? ¿Por qué no me di la oportunidad de intentarlo? ¿En dónde están ahora las personas que me apoyaron a hacerlo?

Cuando llega a mi consultorio una persona que refiere tener problemas para relacionarse con su hijo pequeño, es muy común que ésta haya pasado por un aborto inducido anterior al nacimiento de su hijo y cada que lo ve recuerda que evitó que naciera.

El rechazo al esposo o novio que le impulsó, acompaño o sugirió que abortara, es otra de las situaciones que se repiten en consultoría, aun que en el inicio se planteo que al desaparecer el problema todo iba a ser de color de rosa, esto nunca llega y se convierten en relaciones tóxicas y agresivas, llenas de dolor.

Me pregunto por qué no se les da la información completa cuando las autoridades sugieren el aborto, no se les dice que van a vivir pensando que no tienen derecho a nada importante y trascendente porque no respetaron los derechos de su hijo, baja estima, mujeres permisivas y sin ilusiones ¿cómo podrán ser las mejores ejecutivas o profesionistas? cómo podrán educar si no tienen lucidez, no duermen porque las pesadillas les persiguen, no tienen control con la alimentación ya que su voluntad se debilita.

Decenas de casos me ha tocado atender con estos síntomas, cada vez con más frecuencia por lo que busqué herramientas que me ayudaran a ser más asertiva, y me encontré con un retiro de sanación post aborto que está en 35 países, en 15 idiomas fundado por la Psicóloga Teresa Burke en 1986 en Estados Unidos es un retiro con dinámicas sensoriales.  En ellos han asistido centenares de personas a buscar una luz que les permita vivir con paz.

Por otro lado encontré algo similar en dónde también han apoyado a muchas personas con trastorno post aborto, se llama Proyecto Raquel y está en América y Europa desde hace más de 20 años. ¿Por qué habría estos lugares que no son lucrativos si no fuera real esta situación de dolor después del aborto provocado?.

Sara Martín escribe en España un libro con con la editorial Voz de Papel. "Yo aborté" contiene artículos de colaboración de algunos periodistas, escritores, y científicos que defienden la «cultura de la vida»; un estudio elaborado por dos psiquiatras en base a casos clínicos de personas que han sufrido el Síndrome Post Aborto (SPA); y un anexo con documentos sobre las estadísticas del aborto provocado en España, ejemplos de los consentimientos informados que ofrecen las clínicas abortistas, listas de asociaciones de ayuda a la mujer embarazada.


Testimonios estremecedores de  personas (mujeres, hombres, médicos, enfermeras,) que de alguna manera u otra se han visto salpicadas por el drama del aborto cuentan su experiencia y relatan las secuelas que les ha provocado.

Ella habla de la dictadura del silencio que existe en su país sobre el tema, cuyos protagonistas han participado en un aborto y sufren sus secuelas. Rompe el manto del silencio y nos platica  acerca de los abortos, asesinatos de inocentes, que se realizan al año en España.

Y es que cuando se propone provocar un aborto no se piensa que conlleva la muerte en vida de la madre, ellas se sumergen en depresiones tan fuertes que buscan salidas falsas como le suicidio, dependencias o adicciones para evitar el dolor.

Muchas personas que se sometieron a esta practica trabajan para pagar un psicólogo o un psiquiatra que les dé esperanza de volver a ver la luz que perdieron  en la apresurada decisión. Muchas otras se niegan a tener una nueva relación sentimental o sexual por temor a la violencia psicológica que están viviendo y no desean que se repita.

¿Será esto lo que necesita la sociedad hoy, personas deprimidas, con adicciones, con neurosis, agresivas? ¿Podremos dejar un mejor mundo a nuestros hijos tomando esta clase de decisiones? El dejarnos llevar sin analizar la problemática por consejos no asertivos de personas no indicadas es como tirarnos al abismo.


¿Qué pasa con los padres de familia que no se dan cuenta que sus hijas están abortando? Muchas de las chicas van a abortar escondidas de sus padres y después ellos no entienden el cambio repentino de carácter. No saben porque su hija está deprimida. Por qué si le “han dado todo” ya no quiere vivir, tiene bulimia, anorexia o perdió la ilusión de vivir.

Una señora que colaboró con el aborto de su hermana acudió conmigo y manifestaba. “Después del aborto, tengo sentimientos de tristeza, me siento y me culpo todo el tiempo, me describo como la peor persona que exista, me digo a mi misma soy una asesina, quisiera poder retroceder el tiempo y cambiarlo todo, pero se que no puedo, le pido perdón a mi hermana, ella a pesar de todo, no me juzga me ama, quisiera con toda mi alma, que mi sobrino me perdonara, poder abrazarlo, besarlo, decirle que lo amo, que me perdone por no pensar en él,  por finalizar su vida. No le deseo a nadie lo que estoy viviendo, ahora se el horror tan garrafal, que cometimos”.

Hace miles de años que se practican rituales para despedir a un ser querido como parte del cierre, en nuestra época realizamos velorios, acompañamos al cementerio, realizamos misas o cultos dependiendo de las creencias y todo ello sirve para aligerar el dolor, pero en el aborto no existe esto sino todo lo contrario, lo guardan en lo más profundo de su ser, lo esconden como si hubieran hecho algo malo.

Hay que considerar también la parte del varón cuando no es informado acerca de su paternidad y toman la decisión de eliminar al bebé sin que lo sepa, ¿qué no tuvo parte él en la concepción de éste?.

Siento que se ha de analizar la parte psíquica al sugerir o decidir abortar pues los daños emocionales son graves y solamente quién se relaciona con ello lo puede evidenciar. La mujer por naturaleza se inclina a cuidar desde la concepción a sus hijos, su cuerpo y su psicología rechazan la posibilidad de matar a su hijo.

¿Solucionará realmente algún problema el acabar con la vida de una persona? ¿Hará sentir mejor a la mujer que termina con su embarazo yendo contra su propia naturaleza? ¿La madre se podrá realizar plenamente cuando en silencio lleva un gran dolor que no puede comentar con nadie? ¿Pretenden que una mujer que ha finalizado la vida de su bebé pueda después tener hijos sin que reviva en cada momento el dolor de la perdida? ¿Quién borrara de su mente la fecha del aborto? ¿Quién puede obligarlas a no pensar en el embrión que vieron en el ecosonograma, o en la sangre que escurría por sus piernas después de tomar las mentadas pastillas o en la imagen del pequeño bebé que se fue por el inodoro después de desecharlo?

Una mejor educación, el compromiso de formarnos para formar mejores personas que puedan tomar decisiones consientes, en plena libertad, con información completa, llevará a vivir, a hacernos responsables de nuestras consecuencias y daremos mejores familias que aporten bienestar a una mejor sociedad.


Sandra E. Lillingston