Hola a todos los que me leen, si bien ni siquiera sé por dónde comenzar son tantas cosas y tantas sentimientos encontrados en un sólo acontecimiento el ABORTO.
Hoy a tres años de que realice mi primer aborto aun no me llega el día en el que sienta tranquilidad o cualquier otro tipo de sentimiento algo dentro de mí está muerto, siento que día a día se convierte en una monotonía en la que vivo por vivir, pues bien aún lo recuerdo exactamente tenía una pareja la cual creía era el amor de mi vida y estaría con él para siempre, cuando salí embarazada la primera vez, comencé con un retraso pero me negaba a creer que podía estar embarazada, porque creía que los anticonceptivos no fallaban bien los días transcurrían y mi embarazo con ello, lo calle no lo platiqué con nadie e incluso ni con mi pareja, hasta que llegue a tener tres meses ese día mi pareja me toco el vientre y me dijo estás embarazada (agregando que él es médico) a lo que enseguida respondí que no era así, ese día por fin entendí y me dije si, si estas embarazada ya acéptalo sin embargo yo seguía aterrada, él ya con un hijo de una relación fallida, y sabiendo que a parejas anteriores ya las había hecho abortar bajo amenazas, decía que nunca más iba a tener hijos que para él solo existía uno y ninguno más.
Mi cabeza me daba vueltas noches largas y eternas pensando entre lo bueno y lo malo, lo inmoral y lo correcto, creencias y enseñanzas después de crecer en una familia sumamente recatada, días me sentía plena y feliz y al mirar mi pancita le decía soy tu mamá te quiero, te amo y todo va a estar bien, otros días sólo quería morirme sentía que el mundo se me venía encima, entre ¿qué voy a hacer yo sola?, ¿cómo lo voy a mantener?, ¿qué voy a decirle a mi familia?, ¿cómo me vera la sociedad?.
Siguió pasando el tiempo hasta que un día descubrí que mi pareja tenía otra relación ese día entre coraje y sufrimiento me sentí morir y dije no puedo yo sola con esto, comencé a buscar en internet métodos para abortar y tras horas y horas de buscar encontré una página de tantas en la que vendía pastillas con envío incluido en las que aseguraban que todo era muy seguro, donde había muchos testimonios de chicas que lo habían hecho y al parecer después de eso eran muy felices al haberse deshecho del problema, así que me decidí marqué, fui al banco realice mi respectivo pago para esperar mi pedido, con las pastillas en mi mano había leí las instrucciones una y mil veces, pero por algún motivo no tenía el valor y decía ahora si mañana lo hago, hasta que pasó otra semana de nuevo sentía que no había nadie con quien refugiarme así recurrí a una amiga para sentir un apoyo, cuando le conté que estaba embarazada, me dijo ¿qué vas a hacer?, ¿qué van a decir en tu casa?, entre otras tantas series de tonterías que claro en ese momento me creí, entonces fue ahí en el momento en que me decidí y dije claro que no puedo tener un hijo tan solo tengo 19 años y llena de un miedo terrible le pedí perdón a Dios y a mi bebé por no poder tenerlo así que me tomé la pastilla aun consciente de los riesgos que implicaba teniendo ya poco más de 4 meses, mi cabeza solo pensaba que me puede pasar lo peor sería morir y para mi estaría bien.
Espere y claro no sangraba ni sentía dolores por lo que le escribí a la chica que me las vendio la cual me dijo que no me preocupara que pronto empezaría a sangrar que era cuestión de unas horas, pues esas horas no tardaron tanto cuando se convirtieron en tan solo minutos cuando comencé con unos dolores terribles me sentí morir, no para de vomitar de tanto dolor mientras lloraba desconsoladamente por ser una asesina.
Me fui al doctor yo sola por tanto dolor en urgencias me atendieron y me preguntaron ¿qué es lo que tiene? A lo que respondí mucho dolor pélvico (yo sabía porque era pero me moría de la vergüenza), así que el ginecólogo me dijo usted está embarazada felicidades vamos a realizar un eco, en ese momento escuché y vi ese pequeño ser hermoso y precioso lo más bonito que había sentido en toda mi vida, en seguida pregunté que si todo estaba bien y que si mi bebé estaba bien a lo que me dijo si esta todo en perfecto orden sólo tiene una infección urinaria a lo que me receto unas pastillas, sentí que mi alma regresó a mi cuerpo, pensé gracias Dios la pastilla no hizo efecto, tomé mis cosas y regresé a casa.
Me metí a bañar y en la regadera le hablaba a mi bebé y le decía que perdonara una y otra vez por la tontería que había hecho pero que todo iba a estar bien y que su mamá iba a ser la más valiente del mundo salí del baño y a como pude me vestí porque seguía con unos dolores terribles pero pensaba que pronto pasarían pero no fue así, estando acostada sentí unos deseos enormes de hacer del baño, me levante con mucho trabajo al pararme un líquido salió que mojo el piso en ese momento sólo dije: no por favor mi bebé no, me dirigí al baño y al sentarme en la tasa sentí algo atorado y me sentía desmayar al voltear era la imagen que jamás podré borrar de mi mente, era mi pequeño sus piernitas, sus piececitos, completamente chiquito e indefenso y yo lo había matado, sentía un dolor que te desgarra desde lo más profundo del alma más que un dolor físico, sentía que yo también me estaba muriendo poco a poco terminé en el hospital con un legrado me pasé toda la noche pidiendo perdón una y otra vez por ser la persona más miserable del mundo.
Aun no olvido la fecha la recuerdo perfecto 31 de marzo de 2015 el día en que comencé a tomar las peores decisiones de mi vida, la primer semana la pase fatal totalmente sin ningún apoyo lloraba y lloraba, sólo me quería morir por las noches cuando el cansancio me vencía y quería dormir aquellas imágenes perturbadoras me despertaban una y otra vez como si me dijeran me mataste y yo te amaba.
Así paso mi pareja se enteró me pidió perdón de rodillas llorando diciéndome que porque no le había dicho que él me hubiera apoyado por completo, y de nuevo le creí, creí en su amor y sus palabras continúe con él.
En transcurso del tiempo los primeros seis meses no paraba de llorar para posteriormente convertirse en la persona que todo el día y por cualquier cosa se la pasaba mal, de malas todo el día, todo me molestaba, todo me ponía muy mal, cuando alguien hablaba de Dios yo renegaba y decía Dios no existe que te asegura que el exista, si eso fuera Él no dejaría que sus hijos sufrieran, detestaba a Dios, mi vida y a todos los que me rodeaban.
Si bien pronto pasó el tiempo mientras yo cada vez me sentía más basura, creía merecer todo lo malo del mundo y en cada discusión mi pareja aprovechaba para decirme que había sido mi culpa.
Pasó un año y de nuevo estaba embarazada pero esta vez era diferente bien o mal ya estaba en la carrera ya podría ofrecer un futuro sentía felicidad y claro que también miedo a lo desconocido pero pensaba que esta vez sería diferente porque él me apoyaría así que en seguida en cuanto me di cuenta que estaba embarazada se lo comenté, pero me respondió que de seguro no era de él y otra bola de tonterías, nuevamente sentí que el mundo se me venía encima, el día llegó 30 de marzo de 2016, quedamos de vernos para irme a realizar un ultrasonido así que llegue el me abrazo y me dijo que todo iba a estar bien que le dejara demostrarme que él no era el monstruo que yo creía.
Llegamos al laboratorio y para mi mala suerte no me pudieron realizar el ultrasonido porque tenía que ser solamente con cita en ayunas y con vejiga llena, así que algo dentro de mí me decía que eso no podía ser bueno ya que era mi opción de que él se enamorara de ese hijo que lo quisiera tanto yo, que al escucharlo no pudiera cambiar de opinión pero esa oportunidad se esfumo.
Enseguida se convirtió en lo peor diciendo palabras que él nunca iba a estar conmigo que no quería otro hijo palabras tan hirientes que me llegaron a lo más profundo y fue justo entre mi llanto que me dijo lo mejor es que abortes que vas a ser tú con un hijo, así que de nuevo me dejé manipular por creer que era lo mejor, para esto él mismo me ofreció varias opciones entre un legrado y pastillas.
Incluso me dijo que durante su internado como médico había trabajado en una clínica en México que se dedicaba a esto MARIE STOPES, que era completamente segura que si yo quería él se hacía cargo de todo, a lo que elegí las pastillas, me dijo que cantidad y cuanto tomar, el prometió que todo estaría bien y que nada me pasaría que él me iba a cuidar, así que comenzaron los dolores esta vez eran diferentes no sentía tanto dolor es más podría decir que era casi nulo, él estaba conmigo y me abrazaba, yo solo lo veía y lo aborrecía, pensaba dentro de mi cuanto te odio ojala te murieras tú.
Pasaron los días y no sentía nada ni dolor, ni remordimiento, ni ganas de llorar, sólo sentía un rencor enorme con la vida, con Dios, con él, o en realidad tal vez solo era conmigo misma pero no me daba cuenta, seguía en esa relación en la que me atormentaba por no saber si era odio, amor, costumbre o codependencia, de lo que si estoy segura es que hice todo por complacerlo me humille tanto como no puede más una mujer, perdí mi dignidad y de nuevo en repetidas ocasiones el buscaba oportunidad para decirme que no era una mujer, que no había podido ser valiente y tener un hijo de él.
Pensaba, ya me pasó una vez, dos veces una tercera no me vuelve a pasar, es imposible sigo métodos anticonceptivos además y sorpresa de nuevo estaba embarazada dos semanas, días en los que él me suplicaba que le diera otro hijo que su mayor ilusión era una hija, de nuevo pensé esta vez será algo hermoso así que enseguida le dije de mi embarazo a lo que respondió tranquila todo va a estar bien yo te quiero mucho juntos vamos a salir a adelante, brinque de la emoción y dije bendito seas Dios mío al parecer todo iba de maravilla todos los días rezaba el rosario de los NO NACIDOS, pidiendo a Dios por él para que tocara su corazón y no me abandonara, me sentía feliz, sentía que realmente nos quería, hasta que de nuevo el terror se hizo presente esta vez de la nada comenzó a decirme que lo había pensado y que no podía tener un hijo a lo que respondí rotundamente que no lo haría, porque para ese entonces yo ya había escuchado el testimonio de Patricia Sandoval el cual me llevó a ver la realidad, me sentía fuerte y valiente.
Hasta que comenzó a atormentarme diciéndome que era un hijo del odio que lo odiaba y lo detestaba, ya que sólo había sido producto del sexo y no del amor, que sería culpable de su muerte que si yo lo tenía, él se iba a suicidar porque ya no tendría motivos por los cuales vivir, me decía una y otra vez que me detestaba y que vendría desde el infierno a hacerme sufrir a mí y a mi hijo, fueron palabras tal vez para muchos insignificantes pero para mí lo fueron todo, y de nuevo llegó a mí el miedo y el terror.
Le reprochaba a Dios porque no podía cambiar su corazón y hacerlo un hombre de bien, dejé de rezar, perdí la sensibilidad, decía que más puede pasar solo es un feto tengo cuatro semanas así que se llegó el día y de nuevo lo hice de nuevo 05 de octubre de 2016, esta ocasión sentía un dolor terrible físico, unos cólicos a lo que era contracciones terribles me dio taquicardia esta vez si creía que moriría y claro bien merecido.
Pasaron los días los meses y yo me sentía muerta, sin ganas de vivir, veía a los niños y no quería que ni se me acercaran comencé a sentir repulsión, me costaba muchísimo trabajo tener contacto con niños, antes situaciones de la vida cotidiana me convertí en insensible por decir veía una persona en la calle y decía está ahí porque quiere que se ponga a trabajar, mi vida se convirtió en dureza por fuera y en un infierno por dentro, recurrí a Dios, a la iglesia pedí perdón por todas las veces que renegué de él.
Acudí al sacramento de la confesión encontré un poco de tranquilidad en lo que en el Padre sin decirle me dijo tu alma está muy agobiada refúgiate en la Virgen María, reza el rosario y ella te ayudara a mitigar ese dolor, y así fue, comencé a sentir un poco más de tranquilidad, hoy en día tengo en claro que Dios me tiene algo maravilloso y preparado en esta vida, ¿qué es? aún no lo descubro, pero estoy muy segura que por algo estoy aquí viva, después de cometer tantos errores uno tras otro, Dios nunca nos abandona, y a pesar de todo Él nos ama.
Me doy cuenta demasiado tarde que las palabras se las lleva el viento y que valen más las acciones que las palabras, hoy intento ser mejor en todos los ámbitos de mi vida.
Tú que me estás leyendo si estás pensando hacerlo o estás en una relación tóxica o manipuladora, ¡alto! no pases por este tormento que cargaras por el resto de tu vida, alégrate mujer por el milagro de la vida que podemos crear.
Si bien dicen eres dueña de tu cuerpo, exacto de tu cuerpo solamente pero no de la vida de alguien más, Dios es maravilloso Él nunca nos suelta de su mano, diario platico con Él todas las noches y le pido cuide mucho a mis hijos los cobije como yo no supe hacerlo, le pido a la Virgen me los abrace y me los llene de amor como yo no fui capaz de hacerlo, eso es mi terminar de todos los días, hablarle a ellos e implorar su perdón, diciéndoles que su mamá los ama y los extraña, aun sin conocerlos sé que son preciosos, pido ser valiente y capaz de decirle SÍ A LA VIDA.

No dudo que dios tiene algo hermoso para ti. Hoy eres fortaleza y valentía para muchas mujeres que se sienten solas, hoy eres esperanza y amor.
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