El movimiento feminista ha cambiado profundamente nuestra convivencia, iniciaron con protestas que parecían justas y necesarias y se convirtieron en imposiciones dañinas y exageradas totalmente destructivas.
Mencionaré brevemente tras grandes etapas en las que se desarrolla el proceso de la liberación de la mujer, tres tapas que muestran el desarrollo cronológico de ideas y hechos, en Occidente.
1.- Los movimientos a favor de los derechos de la mujer.
1791 Olympe Marie de Gouges, redactó la “Declaración de los derechos de la mujer” concreta su idea en el concepto de participación ciudadana: Tanto hombre como mujeres pueden y deben participar en la construcción de la ley. Además de coincidiera la democracia como el medio adecuado para lograr la igualdad de oportunidades a los espacios de poder público, como el derecho a votar y a acceder a la educación. “ La mujer con dignidad de persona con facultades superiores igual que el varón.
Principios del siglo XX, las mujeres consiguieron por fin ser admitidas en el modo oficial, en la enseñanza superior y en las universidades, alcanzaron la igualdad política en todos los países del continente europeo.
2.- Feminismo radical.
A partir de la mitad del siglo XX aspiran a una igualdad funcional de los sexos, rechazan la maternidad. En 1949 Simone de Beauvoir con su obra “Le Deuxième Sexe” previene contra la “trampa de la maternidad”. Una mujer moderna debería de liberarse de las “ataduras de la maternidad” y de las funciones maternales, propone las relaciones lesbianas, la practica del aborto.
En las décadas siguientes, otras feministas descubrieron que el deseo de “ser como el varón” aparte de manifestar un complejo de inferioridad, lleva, con frecuencia, a las tensiones y frustraciones. Ensalzando por lo tanto el otro extremo: para llegar a la plena realización, la mujer no tiene que comportarse como varón, sino ha de ser completamente femenina, plenamente mujer.
3.- La ideología de género.
Se pretende eliminar la misma naturaleza, las mujeres pretenden deshacerse.
Hablar de género en lugar de sexo modificando la terminología la ideología posfeminista afirman que la masculinidad y la feminidad no están determinadas fundamentalmente por la biología, sino más bien por la cultura.
Utilizan un lenguaje ambiguo que hace parecer razonables los nuevos propuestos éticos. La meta consiste en reconstruir un mundo nuevo y arbitrario que incluye, junto al masculino y al femenino, también otros géneros en el modo de configurar la vida humana y las relaciones interpersonales.
Considerando favorable en la antropología individualista del neoliberalismo radical que invita a experimentar todo tipo de relaciones sexuales.
Simone de Beauvoir decía “No naces mujer, te hacen mujer” considerando el cuerpo como lugar de libre expresión.
II. Una reflexión crítica sobre la ideología de género.
Si el hombre no acepta su corporeidad — con todo lo que implica —, entonces no se acepta a sí mismo y terminará en un desequilibrio emocional, psíquico y emocional como veremos a continuación.
1.- La necesidad de aceptar la propia corporeidad
La naturaleza reclama sus derechos, el hombre es verdaderamente su cuerpo, por su constitución intrínseca, es su cuerpo. Especialistas señalan tres aspectos en un caso normal que se entrelazan armónicamente: El sexo biológico, el sexo psicológico y el sexo social.
— Sexo biológico: determinado desde la fecundación por los cromosomas XX mujer y XY varón, influye sobre el sexo somático que determina la estructura de los órganos reproductores internos y externos. Estas bases biológicas intervienen en todo el organismo, las células de la mujer y las del varón son distintas. La ciencia médica indica incluso diferencias estructurales y funcionales entre el cerebro masculino y femenino.
— Sexo psicológico: refiere a las vivencias psíquicas de una persona como varón o mujer, se forma en un primer momento alrededor de los 2 o 3 años y suele coincidir con el sexo biológico. Puede estar afectado por la educación y el ambiente en que se mueve el niño.
— Sexo sociológico: Se entiende como resultado procesos histórico-culturales, funciones y roles. Se integran en un proceso amplio de la propia identidad.
2. La importancia de aceptar las diferencias sexuales.
La sabiduría comienza perdonándole al prójimo ser diferente.
3. El desafío de aceptar los propios talentos.
Es indiscutiblemente la ultima razón de la diferencia entre los sexos. Una mujer madura y realizada, no sólo es tierna y comprensiva; también es fuerte y valiente. Y un varón maduro no sólo es valiente, también es comprensivo y humilde, acogedor.
Juntta Burggraf
COMENTARIO PERSONAL
La ideología de género anula la dignidad de la persona, al inicio el movimiento feminista luchaba por defender la dignidad de la mujer como persona, buscaba el no ser tratada como cosa, pero la ambición y el poder ha llevado esto al otro extremo como si fuera un péndulo, al deshacer a la mujer quitando su maternidad, su feminidad, impulsa con fuerza al otro extremo del péndulo dejándola nuevamente sin dignidad. Ya no es utilizada por el varón pero es utilizada por ideologías de un grupo de personas que distorsionan la lingüística con la intención de tener el control total. Ellos nos imponen una cultura nueva donde dejando a un lado la naturaleza del hombre que lleva a la realización y a la plenitud empuja a sueños falsos de una felicidad efímera.
Cantidad de personas que están confundidas al no tener una familia estable y consolidada como ejemplo a seguir, buscan fuera personajes que imitar. Sienten la necesidad de llenar huecos que dejan las heridas profundas por convivir con padres alcohólicos, agresivos, ausentes, padres solteros, madres que han abortado algún hermano, madres solteras y solas, al mismo tiempo que se sienten en un pozo profundo sin luz la ideología de género ofrece una ilusión invitando a probar todo tipo de relaciones sexuales, dando la opción de matar al bebé en el vientre para que puedan ser libres de las ataduras de la maternidad. Lo que no les informan es que al no ser coherente con lo que realmente son es imposible que se puedan realizar y puedan alcanzar la felicidad.
Hoy encontramos niños con depresión, adolescentes teniendo relaciones sexuales con personas del mismo sexo, jovencitas embarazadas sin tener novio siquiera, madres queriendo quitarse la vida, adicciones en todos los niveles sociales, esposos con diferentes parejas y de diferentes "géneros", abortos como epidemia como consecuencia personas viviendo las consecuencias de culpabilidad tras haber matado a sus hijos en el vientre.
Pero esto no lo hacen público, no advierten lo que van a vivir si adoptamos esa ideología.
¿Será esto lo que nos lleve a la felicidad?
Es nuestra responsabilidad formarnos a la luz de la Verdad y llevar Luz a los demás, para que el péndulo logre la estabilidad y por fin logre el equilibrio. Esa es la esperanza del futuro, dejar al lado el egoísmo y voltear a ver al otro para ayudarlo, salirme de mi y gozarme en mi prójimo aceptándome tal como soy.
Sandra Lillingston

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