Nací en Guadalajara, estoy
casada y tengo 3 hijos, soy licenciada en comercio, fui la primera de 3 hijos,
crecí en la casa con mis padres, los dos estudiaron, recuerdo mi infancia
feliz, mi padre siempre estuvo ausente, mi mamá nos crío con mucho amor, mi
padre la humillaba y maltrataba.
Pasamos muchos problemas
económicos, mi padre no pagaba sus deudas y nunca teníamos dinero, vivimos
varios embargos, yo siempre tenía miedo de que nos quitaran lo poco que teníamos.
En la escuela siempre fui muy
aplicada, pero era tímida y muy insegura, casi no recuerdo esa época. A pesar
de las situaciones que vivíamos, mi madre siempre estaba de buen humor, era muy
cariñosa con nosotros. Ella entro a trabajar y esa etapa fue muy buena para nosotros,
había comida, ropa, lo indispensable, poco a poco empezamos a mejorar, yo me
sentía muy segura y eso me dio mucha confianza.
Mi padre tenía una relación
extramarital, no lo sabíamos, mi mamá empezó a sospechar de él, hasta que lo
confirmo, el se fue de la casa yo estaba feliz, por fin había paz y
tranquilidad. Seguí mis estudios hasta la universidad, empecé a trabajar,
aprendí mucho, hacia bien mi trabajo.
Un día me entero que mi hermana
está embarazada, me sorprendí, pero pensé que no había problema y debíamos de
decirle a mi mamá.
Pasaron varios días y mi
hermano me insistió que si no podíamos hacer algo por ella, que debíamos de
ayudarla, esa frase se me quedo muy grabada en la cabeza. Mi hermana, la que
estaba embarazada, tenía un relación terrible con su novio, el era una persona
muy problemática, celoso, posesivo, no había confianza entre ellos, todos los
días, ella entraba a la casa llorando, él no la apoyó y pensaba que el bebé no
era de él, me sentía muy triste por ella.
Platiqué a una amiga que es
enfermera, lo que pasaba, ella me comentó que en la CDMX, el aborto es legal,
que porque no intentaba eso, le dijimos a mi mamá lo que estaba pasando, ella
se sintió muy triste, días después yo le comenté a mi mamá lo que pensaba, que
lo mejor era que mi hermana no tuviera al bebe, ella no sabía que pensar, mi
padre siempre nos decía que pobre de la que saliera embarazada, tu mamá me las
va a pagar.
Mi mamá tenía una amiga en el
CDMX, ella arregló todo y convenció a mi hermana de hacerse un aborto, ella nos
recibió y nos llevo a la clínica de su ginecólogo, todo fue muy rápido, en 20
minutos todo estaba hecho. Yo pensé en mi ignorancia que la había ayudado a
librarse de una relación destructiva, sin pensar en lo que ella estaba pasando
y sintiendo, nunca pensé en mi sobrino, en el ser más inocente, en la personita
que no dejamos nacer, después de eso me doy cuenta del crimen que cometimos.
Después del aborto, tengo
sentimientos de tristeza, me siento y me culpo todo el tiempo, me describo como
la peor persona que exista, me digo a mi misma soy una asesina, quisiera poder
retroceder el tiempo y cambiarlo todo, pero se que no puedo, le pido perdón a
mi hermana, ella a pesar de todo, no me juzga me ama, quisiera con toda mi
alma, que mi sobrino me perdonara, poder abrazarlo, besarlo, decirle que lo
amo, que me perdone, por no pensar en él,
por finalizar su vida, no le deseo a nadie, lo que estoy viviendo, ahora
se el horror tan garrafal, que cometimos, ojalá que con mi testimonio,
ayude a más personas, si se encuentran en una situación similar, o saben
de alguien, que necesite ayuda se la brinden, que un hijo es una bendición, y
que jamás debemos de pensar lo contrario.
María

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