domingo, 6 de agosto de 2017

EL MOMENTO MÁS TERRIBLE DE MI VIDA...PERO SIEMPRE HAY ESPERANZA!!!



Hace 3 años pasé por el momento más terrible en mi vida...

Soy hija de una madre soltera de dos hijos, cada uno con padre diferente.

Fuimos resultados de dos relaciones extramaritales. Mi mamá con el tiempo reconoció su error, pero yo crecí con la idea de que los hombres eran malos y solo querían utilizar a la mujer.

Desde que recuerdo siempre me repetían que me cuidara, que me fijara con quien me metía, que tuviera cuidado de no traer al mundo hijos sin padre a su lado. 

Yo conocí a mi padre hasta que estaba en la universidad, a mi mamá casi no la veía porque siempre estaba trabajando, sentía mucha soledad en mi vida. Sentí que me crié sola y yo crié a mi hermano. El papá de mi hermano llegó a meterse a mi habitación a tocarme, por lo que se afirmó el miedo a los hombres. Siempre me ha costado trabajo confiar en ellos. 

Mi primero novio creo que fue gay y solo me utilizó. Otro motivo más para tener pavor a las relaciones.

Hasta que  un día conocí a una persona muy especial que logró que se desvanecieran mis miedos.

Me hizo sentir tantas cosas que quise experimentar el riesgo. Y le llamo riesgo porque sabía que era un picaflor... claro con la ilusión que toda mujer tenemos que "conmigo" iba a cambiar y como lo sentí honesto así iba a ser. 

Empecé a sentir con el tiempo algo extraño en él, más distante, me cancelaba citas, lo descubría con pretextos absurdos. Pero pensé que era mis miedos, mis inseguridades como alguna vez me lo quizo dar a entender. 

Al tiempo me hice una prueba de embarazo al darme cuenta que no bajaba mi periodo. Pensé que estaba loca que solo era mi pánico puesto que me había tomado la píldora del día siguiente de la manera correcta y era de los mas efectivos y no tenia porque fallar. 

Y pues falló el sexo "seguro". A pesar de que ya estoy en una edad madura, 28 o 29, un trabajo, el apoyo de mi madre (que estaba segura que contaba con ella) me dio mucho miedo. El sólo hecho de pensar que traería al mundo a un bebé de un hombre que no ya no me quiere (porque lo sentía muy distante ) y que no creía que se fuera a hacer responsable. Tomé valor y decidí aceptarlo, ser fuerte como mi madre lo hizo. Estaba emocionada pero asustada, ¿yo con hijo? ¿realmente es así!? ¿realmente yo tengo esa maravillosa oportunidad? ¡no! lo dudo empecé a tener miedo de  si era lo suficiente mujer para criarlo (tiempo después descubrí que era normal en toda madre). Pues bien, estaba preparando cómo darle la la noticia al entonces mi novio,  ideas me sobraban; empezaba a maquilar.  Pero de pronto la inseguridad me invadió inclusive llegue a pensar que se molestaría porque sentía que quería dejarme y tampoco me gustaría atarlo a la fuerza. 

Le dije que me había hecho la prueba de embarazo  y  salió positiva. Lloré como tonta, como niña vil tonta a mi edad... tenía miedo que no aceptara mi bebé. Recuerdo me contestó "pues lo bautizamos", y me dijo que me tranquilizara que todo iba a salir bien. 

Pero de pronto me preguntó que cuantas semanas tenía. Contesté que 3 y me dijo : "¿QUÉ TE PARECE SI HACEMOS QUE ESTO NO SUCEDA?" Fueron para mi palabras terribles que nunca pensé de él. Comenzó a decir que nuestro trabajo era algo complicado, aun no teníamos base, que podíamos tener otro bebé mas adelante. Yo le creí y decidí pensarlo. (La verdad quería ver si el cambiaba de opinión quizá era la sorpresa del momento). Y como han de suponer aumentó mi miedo de que mi hijo pudiera nacer sin el amor de su papá igual como yo sufrí. Si él lo proponía asumí que no lo quería. Que me diría que se haría cargo pero como "TODOS" los hombres son mentirosos seguro no cumplía. Pues al día siguiente tomé la decisión, se la hice saber. En menos de 24 hrs tomé la decisión más importante de mi vida. No le pude dar mis razones, me invadía el dolor y él no refutó.

Somos médicos los dos y nos sentimos autosuficientes para hacerlo. 

Y con la creencia que era buen tiempo porque no estaba avanzado. Conocíamos los riesgos y podríamos prevenirlos e identificarlos.  Hoy mi cuerpo sabe y reconoce que no importa el tiempo, me sentí madre desde antes de enterarme y ni el aborto lo impidió. 

Fue impresionante que no funcionaban las pastillas y lo intenté en 4 ocasiones.  Las tomé durante 2 semanas, cada que las tomaba  me arrepentía y juraba a Dios que no lo volvería a hacer y le fallaba, usaba disque dosis mínimas para evitar complicaciones. Aun así me produjo dolores tremendos, era una tortura, sentía que me moría... estaba abortando en mi habitación,  con dolores inimaginables sudando , con ganas de gritar , pero no podía porque se enterarían en mi casa.

Hablé a mi novio para pedirle ayuda, que viniera a abrazarme o algo, no sé necesitaba algo de ayuda, y sólo se limitó a decirme : "Así es esto lamentablemente".

Entonces comprendí que la bronca era mía, que era mi cuerpo y quien le batallaría únicamente en este dolor era yo, que nunca debo tomar la decisión basada en las ideas de alguien más. Sufrí nuevamente unos dolores terribles, los más terribles de mi vida, (a pesar de ya haber ocurrido el sangrado),  pensé que la situación pasada era la más terrible de mi vida, y sin embargo aun podía ser mas catastrófica.

Se supone que no sentiría nada, que las pastillas eran seguras. Esa vez no podía ni caminar sentí como se retorcía mi vientre, estaba sola había tomado e inyectado todos los analgésicos, antibióticos y no me explicaba como me podía seguir doliendo, sudaba, temblaba, me torcía en mi sillón. No podía sostenerme de pie. Le llamé a mi novio como 20 veces (sin exagerar) y nunca me contestó. Se había quedado "dormido!" no sabia que hacer no podía sostenerme de pie ni caminar para ir a un servicio médico ni moverme para coger un teléfono. Estaba sola.

De pronto vi frente a mi un altar que tiene mi mamá de la Virgen de Guadalupe y lloré inmensamente pidiéndole a mi Virgen, mi María que me perdonara. Le dije que yo no tenía poder absoluto sobre mi cuerpo, que la ciencia había me había hecho creer eso, pero no era verdad.Tenía miedo a perder mi matriz " que hubiera alguna ruptura o adherencia o infección, le pedí que  se apiadara de mi a pesar de haber atentado contra la vida de mi propio hijo y haberla traicionado. Y haber cerrado los oídos a mi Dios. Yo que pregonaba de ser católica,  nunca creí que yo aceptara un aborto. Estaba en contra y lo había intentado en varias ocasiones. No es fácil estar del otro lado. Que estaba sola, y que sólo la tenía a ella, que me ayudara. Entonces sentí tanto su ternura que sentí en mi interior algo que me decía NO ESTOY YO AQUI QUE SOY TU MADRE!?, inmediatamente pude ponerme unos fomentos de agua caliente en mi vientre y como tal caricia y apapacho de una madre todas mis molestias desaparecieron. 

Obviamente las cosas salieron mal con mi entonces novio, lo que creí resolvería mis "problemas" solo los llegó a aumentar y a separarnos. 

Al mes me enteré que una aparente exnovia quedó embaraza de él, un mes antes que yo. No podía soportar la idea que por esa razón el me pidió abortara mi bebé, para que no se le juntaran los dos. 

El cometió un error de serme desleal pero yo había cometido el peor pecado mortal en la tierra y no era quien para juzgar, empecé a experimentar el perdón de una manera distinta a la que conocía. Experimenté cosas muy lindas. 

Aunque verlos juntos con su bebé, ya que trabajamos los tres en el mismo lugar, convivir con ella en ciertas ocasiones en el trabajo, de saber que ella si tenia a su bebé y yo no, me torturaba. Que ellos dos pudieran compartir ese sentimiento tan especial y yo no tenía nada que me uniera a él a pesar de quererlo tanto. Desde luego no me amaba tanto como yo, me costó entenderlo, obviamente no funcionó de nuevo....entre lo sucedido del aborto, síndrome post aborto, y la falta de confianza fue nefasto.  

Lloraba mucho con un dolor tan inmenso que ya no encontraba salida. Pensé que eso merecía, que estaba marcada de por vida. Fui con psicólogos, a retiros,  me había confesado y oraba. Me sentía mejor pero aun sufría. Llegué a tomar depresivos, antipsicóticos cosas que nunca imaginé en mi vida. 

Hasta que se presentó la oportunidad del Viñedo de Raquel, necesité mucha valentía, me fui sin que nadie se enterara, ya estaba cansada de sufrir y deposité mi confianza en ese lugar. Desde entonces me siento mas tranquila, no he presentado síntomas de ideas de trastorno compulsivo. Fue justo la medida que mi alma necesitaba. El hecho de compartir lugar con personas que no te juzgaran, que compartíamos el mismo dolor aun sin hablar ni conocernos. 

No he de negar que aun me duele, pero no con tanto dolor como era antes. Hay mas aceptación y paz en mi corazón. Porque hoy tengo la certeza que no estoy sola que hay un hijo mío en el cielo que esta junto a María, que en mejores manos no puede estar mi bebé. 

Tengo la seguridad que si sigo por buen camino lo podré conocer en un futuro toda una eternidad, conocer su rostro tocar sus manitas. Tengo un Dios, mi Padre, que me ama con su infinita misericordia y me mira con ternura no importa cuan oscuros sean mis errores. Él te lo entrega todo siempre. María dio el Sí a la vida, venció el miedo y aceptó la voluntad de Dios. Hoy vivo con la idea de tratar de ser como ella como ejemplo de mujer. Aceptando la voluntad de Dios y acogerme a ella, siendo la manera mas cercana de llegar a nuestro Dios.  Hoy se que soy amada por ellos y me siento muy orgullosa. 

He experimentado el perdón de mi bebé se que me ama a pesar de mis errores y que tengo al bebé mas lindo del mundo sobre la faz de la tierra.

Yo que creía que no tenía esperanza pero ahora conozco el verdadero amor de Dios, y el de mi hijo. 

Llegué a creer que no necesitaba ayuda. Que era cuestión de tiempo. Pero después me di cuenta de muchas cosas que me sucedían que yo le llamaba debilidad, realmente era a consecuencia del silencio del aborto . No importara las semanas de formación era un dolor inmenso. Porque era un alma, era mi sangre, era una generación. 

Asistir al Viñedo ha sido mi mejor decisión. Definitivamente marcó un antes y un después. Aprendí que hay un síndrome postaborto que explica todo mi sentir y vivir. Que al tratar de no aceptar que había un bebé (por tratar de suprimir mi dolor) solo aumenta el dolor. Simplemente con el hecho de aceptarlo y reconocerlo me da gran parte de sanación. Y que el papá de mi bebé tiene grandes atributos, simplemente se equivocó de una manera grave  y él también está viviendo el síndrome postaborto.  Reconozco que es humano y que ha cometido muchos errores como yo  y hoy me complace que  lo reconozca porque es el inicio de la sanación. Me pregunto ¿quién soy yo para juzgar cuando he recibido tanta misericordia?

Él manifiesta su dolor de una manera diferente, lo lleva muy adentro. Quizá en mi dolor he sido egoísta y lo he juzgado cuando el se ha enfrentado a grandes pruebas. Hoy he perdonado y no tengo ningún resentimiento con él.

Obviamente no hubo una relación con él que aportara a mi vida. Pero aun así he aprendido a orar por la gente que me lastima. Y realmente me siento mucho mejor. Así que tú que estas dudando en ir al próximo Viñedo de Raquel, atrévete SI HAY UNA ESPERANZA, ES REAL!!!!. Tómala. Las chicas están en la mejor disposición y con absoluta discreción. Son gente preparada , confiable, amorosa y atenta, de quienes a aprendi a querer muuucho y por quienes nunca fui juzgada. Solo me daban su mirada de amor y ternura tal como la sentí de mi Dios... No estás sola... hay una mano amiga que está para ayudarte a ti hombre o a ti mujer, porque el dolor no es solo de la mujer. Tu tristeza no es debilidad, es la forma que busca Dios de llamarte para acogerte a Él. Recuerda siempre que SÍ hay una mejor oportunidad de vida, que puedes ser feliz !! A ti a quien lo lees...... Quiero decirte que Te quiero, que mereces ser feliz y vivir en armonía, que si puedes lograrlo... ten seguro que todo el Viñedo de Raquel te quiere y pedirá por ti aun sin conocerte. ........

María

No hay comentarios.:

Publicar un comentario