Un día
empecé a sentir el gran deseo de ser MAMÁ.
Le pedía a Dios que me regalara esa gran bendición y al mismo tiempo le
pedía que me esperara porque todavía me sentía muy joven e inmadura para cuidar
y criar a un maravilloso bebé.
¡Pero Dios
tiene sus tiempos y un día que estaba dormida por la noche empecé a escuchar
como una ráfaga se acercaba a mi oído y en cuanto llegó me dijo “MAMÍ” me
levanté de un sobresalto muy impactada porque en ese preciso momento dije
–“estoy embarazada!!! Por fin voy a tener a mi niña en brazos”-. Ese momento no le conté a nadie porque no me
iban a creer, al menos así pensaba.
¡Y no estaba equivocada,
efectivamente estaba embarazada entonces empezaron a envolverme mis miedos una
bola de interrogantes cayó sobre mí y el MIEDO crecía más, solo pensaba –como
lo voy a mantener, no he terminado mi carrera y con lo que gano en el trabajo
que tengo no es suficiente, como voy a decepcionar a mis papás y familia, sería
una madre soltera! No me puedo permitir eso, el egoísmo se apodero de mí.
Fue entonces que fui a revisarme con
un doctor y me dijo que no había ningún producto, ni bolsa, ni nada que
indicara que estuviera embarazada a pesar que el examen de sangre salió positivo. Me dio unas pastillas explicándome que eran
para provocar mi periodo. Y dio
resultado, un día en mi trabajo empecé a tener mucho dolor abdominal como si
tuviera cólicos, ¡fui al baño y cuando reviso que fue lo que deseche vi una
bolsa! Una compañera de trabajo me explicó que parecía una bolsa de_______ mi
corazón se hizo chiquito en ese momento, me sentí muy triste.
Pasaron muchos años después de ese
momento, poco a poco deje de pensarlo. Me casé tuve un hijo, después de mi
primer hijo mi esposo y yo no pensábamos en tener otro bebé porque nuestra
relación es muy difícil, siempre estamos peleando.
Me
pregunta mi esposo si ya me había bajado y le contesto que NO entonces me dice
que me haga el examen casero de embarazo porque ya estaba retrasada. Yo lo
negaba jamás imaginaba que pudiera estar embaraza pasaron días y no me hacia la
prueba casera hasta que un día me la hice y salió POSITIVA.
Se la enseño a mi
esposo bien emocionada pero la respuesta de él fue muy dura y cruda no podía
creer lo que él me estaba diciendo, cosas como que él no quería a ese bebé
ni a mí, que yo me haría responsable pero él no, hubo mucho rechazo por parte
de mi esposo, empezó a presionar que lo abortara, que preguntara entre mis
amigos si sabían de algún medicamento para abortar y cobardemente lo hice. Fuimos a buscar el medicamento en esos
lugares donde venden de contrabando y rápidamente lo conseguimos. Llego la
noche y todavía estaba pensando si me la tomaba o no, solo pensaba q yo sería
la única en ser responsable de tomar la pastilla y en ese momento dije –NO, no
la voy a tomar- en eso se acerca mi esposo y me pregunta que si ya me había
tomado la pastilla y le dije que NO y me empezó a decir muchas cosas que la
verdad no las recuerdo, fue entonces que ¡me tome la pastilla para abortar!
temblando de miedo, cuando mi esposo se asegura que me tome la pastilla me
corre de la recamara principal “porque él no quería que manchara el colchón de
sangre”.
Me dormí y en la madrugada empecé a
sentir cólicos, pero antes de eso le rogaba a Dios que no se llevara a mi bebé
que no funcionaran las pastillas, tenía la esperanza que las pastillas que me
habían vendido no sirvieran…..Pero desgraciadamente no fue así, salgo corriendo
al baño y sentí mucho dolor, sentía como salía “algo” y digo algo porque creía
que solo iba a salir una bolsa como la primera vez, que no había feto! Pero cual
fue mi sorpresa cuando miro dentro de la taza del baño que veo a un FETO muy
bien formado, se le notaba como iban creciendo sus bracitos, sus manitas, su
cabeza, sus ojitos, sus piecitos, todo su cuerpo ya se estaba formando eso no
me lo esperaba y empecé a llorar solo decía –NO, NO, NO, NO, que hice porque lo
hice, Dios perdóname- no dejaba de temblar, el corazón me dolía, lloré por
varios días me sentía sola no le conté a nadie y pues esposo era muy
indiferente.
Pasaron los años y un día fui a
conocer la Basílica de Zapopan, estaba encantada con lo hermosa que es y cuando
bajo la mirada que veo una vitrina donde muestra el desarrollo del feto hasta
que nace. Mi corazón otra vez se acongojó, me hinqué y lloré, en ese momento me
di cuenta que el haberme tomado esas pastillas fue el “MAS GRANDE ERROR QUE
HABIA COMETIDO EN MI VIDA”. Mi esposo se
dio cuenta y me pidió que le explicara porque estaba llorando y solo le dije mi
hijo tendría en estos momentos como dos años!!!!!
Pasaron los días y mis
remordimientos empezaron a crecer el odio a mi esposo también, lo aborrecía. Y cada que en la tele, en los espectaculares,
veía algo sobre el aborto lloraba de la nada. Si una mujer cercana a mi me
confesaba que no quería tener al bebé yo lloraba y le explicaba, suplicaba que
no lo hiciera. Mi vida se volvía mas
difícil cada que escuchaba “ABORTO” “ABANDONARON A UN BEBÉ” “EN EL JARDIN
ENCONTRARON A UN BEBÉ ABANDONADO” simplemente lloraba y me culpaba por lo que
yo había hecho. Solo decía ya tuviera a 5 angelitos a mi lado.
La culpa se ha apoderado de mi y no
me he podido perdonar que haya tomado esa triste decisión, solo me decía a mi
misma que ASESINE A MI PROPIO HIJO.
Hijo(a) perdóname.
Atte.:
Victoria

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