En 1985 en Nueva Jersey una pareja, los Stern, no
podían tener hijos y querían tener un hijo. Hicieron un contrato para que una
mujer, Beth, se dejara inseminar artificialmente, tuviera al hijo y después se
los entregaría a la pareja a cambio de $10,000 dólares. Beth huyó al tener a su
hija, Melissa, porque no quería entregarla a los Stern.
¿Moralmente quién se debería de quedar con el
hijo?
Por un lado los argumentos eran que:
· Había un contrato de por medio y que
había que respetarlo.
· Melissa también era hija del Señor
Stern ya que había dado de sus espermas.
Por otro lado los argumentos eran que:
· Beth no había actuado con plena
libertad ya que necesitaba el dinero y no sabía el lazo que iba a sentir por su
hija.
· Explotación a la mujer al rentar su
vientre por negocio.
· Rentar vientres equivale a vender
hijos.
Valentín León

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