domingo, 3 de diciembre de 2017

IMPACTO DESPUÉS DE UN ABORTO PROVOCADO




Seguramente hemos escuchado varios comentarios acerca del aborto, algunos hasta nos hemos atrevido a comentar el tema pero muy pocos hemos investigado con profundidad acerca de lo que puede impactar en la persona, en la familia y en la sociedad un aborto.

Es por ello que decidí buscar información e introducirme en este tema  polémico y escribir un ensayo sobre el el impacto después de un aborto provocado. Con el objetivo de mostrar lo que sucede en la actualidad con las personas que se involucran con un aborto inducido. Espero poder aportar algo positivo a la vida de quienes lean estas líneas.

¿Acaso el generar una vida es algo bueno? ¿depende de la situación? ¿qué consecuencias conlleva inducir un aborto?

Contamos con un legado antiquísimo que es el Código de Hammurabi, datado hacia el año 1692 aC, en él encontramos que el aborto es castigado, eso me hace pensar que si se castiga es porque es una acción negativa que no está permitida, un acto que va contra la naturaleza de la persona.

Así pasando por siglos completos podemos encontrar mujeres infértiles que eran rechazadas por no poder tener descendencia y  a la par mujeres que buscaban deshacerse de su hijo causa de una infidelidad alguna razón personal a la que no convenía y las lleva a cometer un aborto.

Sin embargo en Gran Bretaña se despenaliza el aborto con la Abortion Act, en 1967. En 1975 Tribunal Supremo de EEUU dicta sentencia liberalizadora que influyó en liberar el aborto en Francia, Austria y Suecia (1975), Alemania y Dinamarca (1976), Luxemburgo (1978), Holanda (1981), Portugal (1984), España (1985), Grecia (1986), Bélgica (1990), México (2007).

Desde la perspectiva de la vida de la madre, la OMS ha dividido el aborto en aborto seguro y aborto peligroso. Esto pensando en la parte fisiológica de la mujer, conlleva un mayor riesgo practicar un aborto inducido sin atención médica. Hay bastantes páginas en internet que dan instrucciones de cómo y dónde adquirir medicamentos para provocar el aborto, pero estas no les dicen lo que va a suceder después de tomarlo, los dolores físicos que van a sentir al momento del desprendimiento de embrión y durante la expulsión. Y mucho menos el vacío que sentirán de por vida si no se tratan en terapias de sanación post aborto.

Mujeres que pasan años o toda la vida   con el impacto psicológico que se genera y que implica evitación de pensamiento o sentimientos acerca del aborto, sentimientos reprimidos, aislamiento, sensación de revivir la experiencia, ataques de angustia, recelo hacia sus hijos vivos, falta de energía, llanto, desinterés, conductas autodestructivas, trastorno de sueño, trastorno alimenticio, entre otras.

(Art. Original de investigación: Pensamiento Psicológico, Vol 15, No 2, 2017, pp. 109-120 doi:10.11144/Javerianacali.PPSI15-2.depm ).


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el aborto peligroso como una intervención destinada a la interrupción de un embarazo practicada ya sea por personas que carecen de la preparación necesaria o en un entorno que no reúne las condiciones médicas mínimas, o ambas cosas a la vez. En esa definición se plasman conceptos esbozados por primera vez en una consulta técnica de la OMS efectuada en 1992.

La guía de la OMS se recomienda en estos momentos administrar mifepristona y misoprostol (o solamente misoprostol si no se dispone de mifepristona) y efectuar una aspiración en lugar del legrado utilizado en el pasado. Actualmente se consideran sin riesgos los abortos provocados practicados en el ámbito de la atención primaria o por dispensadores de atención de salud no médicos.  Se espera que las directrices sobre delegación de funciones en proceso de elaboración arrojen luz sobre quién puede practicar sin riesgos un aborto con arreglo a las normas actualmente en vigor.

La OMS dice que requiere un entorno regulatorio y político propicio para garantizar que cada mujer elegible desde el punto de vista legal tenga un acceso sencillo a la atención para un aborto sin riesgos.  Pero ¿Quién es una mujer elegible? ¿qué características debe tener según la ley alguien que ya puede abortar ¿acaso una niña de 12 años tiene la capacidad de elegir? cuando la inmadurez, presión social, la falta de formación y el ir contra el tiempo ya que el bebé está creciendo le impulsan a tomar decisiones rápidas y poco reflexivas.

La actualización en la norma 046 hace un parte aguas en las edad de las mujeres que deben ir acompañadas o no de un familiar o tutor, esta edad es los 12 años.

En caso de embarazo por violación, las instituciones públicas prestadoras de servicios de atención médica, deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo en los casos permitidos por ley, conforme a lo previsto en las disposiciones jurídicas de protección a los derechos de las víctimas, previa solicitud por escrito bajo protesta de decir verdad de la persona afectada de que dicho embarazo es producto de violación; en caso de ser menor de 12 años de edad, a solicitud de su padre y/o su madre, o a falta de éstos, de su tutor o conforme a las disposiciones jurídicas aplicables. El personal de salud que participe en el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo no estará obligado a verificar el dicho de la solicitante, entendiéndose su actuación, basada en el principio de buena fe a que hace referencia el artículo 5, de la Ley General de Víctimas.

Durante el tiempo que tengo de trabajar con personas que se han involucrado en un aborto provocado es impactante lo que afecta a ellos y al entorno familiar y social. 

¿Cómo podemos imaginar que puede vivir con serenidad, desarrollándose con eficacia como esposa, madre y persona plena alguien que se siente culpable de terminar con la vida de su hijo?
 
En el momento que toman la decisión de abortar adoptan la frase “es una bolsa de células que no tiene vida” pero pasan los días y dicen “¿En que momento adopte esa frase? si yo ya le hablaba a mi bebé. ¿En qué momento le arranqué la vida? ¿Por qué no le di la oportunidad de vivir? ¿Por qué no me di la oportunidad de intentarlo? ¿En dónde están ahora las personas que me apoyaron a hacerlo?

Cuando llega a mi consultorio una persona que refiere tener problemas para relacionarse con su hijo pequeño, es muy común que ésta haya pasado por un aborto inducido anterior al nacimiento de su hijo y cada que lo ve recuerda que evitó que naciera.

El rechazo al esposo o novio que le impulsó, acompaño o sugirió que abortara, es otra de las situaciones que se repiten en consultoría, aun que en el inicio se planteo que al desaparecer el problema todo iba a ser de color de rosa, esto nunca llega y se convierten en relaciones tóxicas y agresivas, llenas de dolor.

Me pregunto por qué no se les da la información completa cuando las autoridades sugieren el aborto, no se les dice que van a vivir pensando que no tienen derecho a nada importante y trascendente porque no respetaron los derechos de su hijo, baja estima, mujeres permisivas y sin ilusiones ¿cómo podrán ser las mejores ejecutivas o profesionistas? cómo podrán educar si no tienen lucidez, no duermen porque las pesadillas les persiguen, no tienen control con la alimentación ya que su voluntad se debilita.

Decenas de casos me ha tocado atender con estos síntomas, cada vez con más frecuencia por lo que busqué herramientas que me ayudaran a ser más asertiva, y me encontré con un retiro de sanación post aborto que está en 35 países, en 15 idiomas fundado por la Psicóloga Teresa Burke en 1986 en Estados Unidos es un retiro con dinámicas sensoriales.  En ellos han asistido centenares de personas a buscar una luz que les permita vivir con paz.

Por otro lado encontré algo similar en dónde también han apoyado a muchas personas con trastorno post aborto, se llama Proyecto Raquel y está en América y Europa desde hace más de 20 años. ¿Por qué habría estos lugares que no son lucrativos si no fuera real esta situación de dolor después del aborto provocado?.

Sara Martín escribe en España un libro con con la editorial Voz de Papel. "Yo aborté" contiene artículos de colaboración de algunos periodistas, escritores, y científicos que defienden la «cultura de la vida»; un estudio elaborado por dos psiquiatras en base a casos clínicos de personas que han sufrido el Síndrome Post Aborto (SPA); y un anexo con documentos sobre las estadísticas del aborto provocado en España, ejemplos de los consentimientos informados que ofrecen las clínicas abortistas, listas de asociaciones de ayuda a la mujer embarazada.


Testimonios estremecedores de  personas (mujeres, hombres, médicos, enfermeras,) que de alguna manera u otra se han visto salpicadas por el drama del aborto cuentan su experiencia y relatan las secuelas que les ha provocado.

Ella habla de la dictadura del silencio que existe en su país sobre el tema, cuyos protagonistas han participado en un aborto y sufren sus secuelas. Rompe el manto del silencio y nos platica  acerca de los abortos, asesinatos de inocentes, que se realizan al año en España.

Y es que cuando se propone provocar un aborto no se piensa que conlleva la muerte en vida de la madre, ellas se sumergen en depresiones tan fuertes que buscan salidas falsas como le suicidio, dependencias o adicciones para evitar el dolor.

Muchas personas que se sometieron a esta practica trabajan para pagar un psicólogo o un psiquiatra que les dé esperanza de volver a ver la luz que perdieron  en la apresurada decisión. Muchas otras se niegan a tener una nueva relación sentimental o sexual por temor a la violencia psicológica que están viviendo y no desean que se repita.

¿Será esto lo que necesita la sociedad hoy, personas deprimidas, con adicciones, con neurosis, agresivas? ¿Podremos dejar un mejor mundo a nuestros hijos tomando esta clase de decisiones? El dejarnos llevar sin analizar la problemática por consejos no asertivos de personas no indicadas es como tirarnos al abismo.


¿Qué pasa con los padres de familia que no se dan cuenta que sus hijas están abortando? Muchas de las chicas van a abortar escondidas de sus padres y después ellos no entienden el cambio repentino de carácter. No saben porque su hija está deprimida. Por qué si le “han dado todo” ya no quiere vivir, tiene bulimia, anorexia o perdió la ilusión de vivir.

Una señora que colaboró con el aborto de su hermana acudió conmigo y manifestaba. “Después del aborto, tengo sentimientos de tristeza, me siento y me culpo todo el tiempo, me describo como la peor persona que exista, me digo a mi misma soy una asesina, quisiera poder retroceder el tiempo y cambiarlo todo, pero se que no puedo, le pido perdón a mi hermana, ella a pesar de todo, no me juzga me ama, quisiera con toda mi alma, que mi sobrino me perdonara, poder abrazarlo, besarlo, decirle que lo amo, que me perdone por no pensar en él,  por finalizar su vida. No le deseo a nadie lo que estoy viviendo, ahora se el horror tan garrafal, que cometimos”.

Hace miles de años que se practican rituales para despedir a un ser querido como parte del cierre, en nuestra época realizamos velorios, acompañamos al cementerio, realizamos misas o cultos dependiendo de las creencias y todo ello sirve para aligerar el dolor, pero en el aborto no existe esto sino todo lo contrario, lo guardan en lo más profundo de su ser, lo esconden como si hubieran hecho algo malo.

Hay que considerar también la parte del varón cuando no es informado acerca de su paternidad y toman la decisión de eliminar al bebé sin que lo sepa, ¿qué no tuvo parte él en la concepción de éste?.

Siento que se ha de analizar la parte psíquica al sugerir o decidir abortar pues los daños emocionales son graves y solamente quién se relaciona con ello lo puede evidenciar. La mujer por naturaleza se inclina a cuidar desde la concepción a sus hijos, su cuerpo y su psicología rechazan la posibilidad de matar a su hijo.

¿Solucionará realmente algún problema el acabar con la vida de una persona? ¿Hará sentir mejor a la mujer que termina con su embarazo yendo contra su propia naturaleza? ¿La madre se podrá realizar plenamente cuando en silencio lleva un gran dolor que no puede comentar con nadie? ¿Pretenden que una mujer que ha finalizado la vida de su bebé pueda después tener hijos sin que reviva en cada momento el dolor de la perdida? ¿Quién borrara de su mente la fecha del aborto? ¿Quién puede obligarlas a no pensar en el embrión que vieron en el ecosonograma, o en la sangre que escurría por sus piernas después de tomar las mentadas pastillas o en la imagen del pequeño bebé que se fue por el inodoro después de desecharlo?

Una mejor educación, el compromiso de formarnos para formar mejores personas que puedan tomar decisiones consientes, en plena libertad, con información completa, llevará a vivir, a hacernos responsables de nuestras consecuencias y daremos mejores familias que aporten bienestar a una mejor sociedad.


Sandra E. Lillingston




jueves, 31 de agosto de 2017

Y ABORTÓ, NUNCA PENSÉ EN MI SOBRINO



Nací en Guadalajara, estoy casada y tengo 3 hijos, soy licenciada en comercio, fui la primera de 3 hijos, crecí en la casa con mis padres, los dos estudiaron, recuerdo mi infancia feliz, mi padre siempre estuvo ausente, mi mamá nos crío con mucho amor, mi padre la humillaba y maltrataba.
Pasamos muchos problemas económicos, mi padre no pagaba sus deudas y nunca teníamos dinero, vivimos varios embargos, yo siempre tenía miedo de que nos quitaran lo poco que teníamos.
En la escuela siempre fui muy aplicada, pero era tímida y muy insegura, casi no recuerdo esa época. A pesar de las situaciones que vivíamos, mi madre siempre estaba de buen humor, era muy cariñosa con nosotros. Ella entro a trabajar y esa etapa fue muy buena para nosotros, había comida, ropa, lo indispensable, poco a poco empezamos a mejorar, yo me sentía muy segura y eso me dio mucha confianza.
Mi padre tenía una relación extramarital, no lo sabíamos, mi mamá empezó a sospechar de él, hasta que lo confirmo, el se fue de la casa yo estaba feliz, por fin había paz y tranquilidad. Seguí mis estudios hasta la universidad, empecé a trabajar, aprendí mucho, hacia bien mi trabajo.
Un día me entero que mi hermana está embarazada, me sorprendí, pero pensé que no había problema y debíamos de decirle a mi mamá.
Pasaron varios días y mi hermano me insistió que si no podíamos hacer algo por ella, que debíamos de ayudarla, esa frase se me quedo muy grabada en la cabeza. Mi hermana, la que estaba embarazada, tenía un relación terrible con su novio, el era una persona muy problemática, celoso, posesivo, no había confianza entre ellos, todos los días, ella entraba a la casa llorando, él no la apoyó y pensaba que el bebé no era de él, me sentía muy triste por ella.
Platiqué a una amiga que es enfermera, lo que pasaba, ella me comentó que en la CDMX, el aborto es legal, que porque no intentaba eso, le dijimos a mi mamá lo que estaba pasando, ella se sintió muy triste, días después yo le comenté a mi mamá lo que pensaba, que lo mejor era que mi hermana no tuviera al bebe, ella no sabía que pensar, mi padre siempre nos decía que pobre de la que saliera embarazada, tu mamá me las va a pagar.
Mi mamá tenía una amiga en el CDMX, ella arregló todo y convenció a mi hermana de hacerse un aborto, ella nos recibió y nos llevo a la clínica de su ginecólogo, todo fue muy rápido, en 20 minutos todo estaba hecho. Yo pensé en mi ignorancia que la había ayudado a librarse de una relación destructiva, sin pensar en lo que ella estaba pasando y sintiendo, nunca pensé en mi sobrino, en el ser más inocente, en la personita que no dejamos nacer, después de eso me doy cuenta del crimen que cometimos.

Después del aborto, tengo sentimientos de tristeza, me siento y me culpo todo el tiempo, me describo como la peor persona que exista, me digo a mi misma soy una asesina, quisiera poder retroceder el tiempo y cambiarlo todo, pero se que no puedo, le pido perdón a mi hermana, ella a pesar de todo, no me juzga me ama, quisiera con toda mi alma, que mi sobrino me perdonara, poder abrazarlo, besarlo, decirle que lo amo, que me perdone, por no pensar en él,  por finalizar su vida, no le deseo a nadie, lo que estoy viviendo, ahora se el horror tan garrafal, que cometimos, ojalá que con mi testimonio, ayude a más personas, si se encuentran en una situación similar, o saben de alguien, que necesite ayuda se la brinden, que un hijo es una bendición, y que jamás debemos de pensar lo contrario.
María

lunes, 28 de agosto de 2017

TESTIMONIO DE LA PEOR DECISIÓN




            Un día empecé a sentir el gran deseo de ser MAMÁ.   Le pedía a Dios que me regalara esa gran bendición y al mismo tiempo le pedía que me esperara porque todavía me sentía muy joven e inmadura para cuidar y criar a un maravilloso bebé.
            ¡Pero Dios tiene sus tiempos y un día que estaba dormida por la noche empecé a escuchar como una ráfaga se acercaba a mi oído y en cuanto llegó me dijo “MAMÍ” me levanté de un sobresalto muy impactada porque en ese preciso momento dije –“estoy embarazada!!! Por fin voy a tener a mi niña en brazos”-.  Ese momento no le conté a nadie porque no me iban a creer, al menos así pensaba.
¡Y no estaba equivocada, efectivamente estaba embarazada entonces empezaron a envolverme mis miedos una bola de interrogantes cayó sobre mí y el MIEDO crecía más, solo pensaba –como lo voy a mantener, no he terminado mi carrera y con lo que gano en el trabajo que tengo no es suficiente, como voy a decepcionar a mis papás y familia, sería una madre soltera! No me puedo permitir eso, el egoísmo se apodero de mí.
Fue entonces que fui a revisarme con un doctor y me dijo que no había ningún producto, ni bolsa, ni nada que indicara que estuviera embarazada a pesar que el examen de sangre salió positivo.  Me dio unas pastillas explicándome que eran para provocar mi periodo.  Y dio resultado, un día en mi trabajo empecé a tener mucho dolor abdominal como si tuviera cólicos, ¡fui al baño y cuando reviso que fue lo que deseche vi una bolsa! Una compañera de trabajo me explicó que parecía una bolsa de_______ mi corazón se hizo chiquito en ese momento, me sentí muy triste.

Pasaron muchos años después de ese momento, poco a poco deje de pensarlo. Me casé tuve un hijo, después de mi primer hijo mi esposo y yo no pensábamos en tener otro bebé porque nuestra relación es muy difícil, siempre estamos peleando.
Me pregunta mi esposo si ya me había bajado y le contesto que NO entonces me dice que me haga el examen casero de embarazo porque ya estaba retrasada. Yo lo negaba jamás imaginaba que pudiera estar embaraza pasaron días y no me hacia la prueba casera hasta que un día me la hice y salió POSITIVA.
Se la enseño a mi esposo bien emocionada pero la respuesta de él fue muy dura y cruda no podía creer lo que él me estaba diciendo, cosas como que él no quería a ese bebé ni a mí, que yo me haría responsable pero él no, hubo mucho rechazo por parte de mi esposo, empezó a presionar que lo abortara, que preguntara entre mis amigos si sabían de algún medicamento para abortar y cobardemente lo hice.  Fuimos a buscar el medicamento en esos lugares donde venden de contrabando y rápidamente lo conseguimos. Llego la noche y todavía estaba pensando si me la tomaba o no, solo pensaba q yo sería la única en ser responsable de tomar la pastilla y en ese momento dije –NO, no la voy a tomar- en eso se acerca mi esposo y me pregunta que si ya me había tomado la pastilla y le dije que NO y me empezó a decir muchas cosas que la verdad no las recuerdo, fue entonces que ¡me tome la pastilla para abortar! temblando de miedo, cuando mi esposo se asegura que me tome la pastilla me corre de la recamara principal “porque él no quería que manchara el colchón de sangre”.
Me dormí y en la madrugada empecé a sentir cólicos, pero antes de eso le rogaba a Dios que no se llevara a mi bebé que no funcionaran las pastillas, tenía la esperanza que las pastillas que me habían vendido no sirvieran…..Pero desgraciadamente no fue así, salgo corriendo al baño y sentí mucho dolor, sentía como salía “algo” y digo algo porque creía que solo iba a salir una bolsa como la primera vez, que no había feto! Pero cual fue mi sorpresa cuando miro dentro de la taza del baño que veo a un FETO muy bien formado, se le notaba como iban creciendo sus bracitos, sus manitas, su cabeza, sus ojitos, sus piecitos, todo su cuerpo ya se estaba formando eso no me lo esperaba y empecé a llorar solo decía –NO, NO, NO, NO, que hice porque lo hice, Dios perdóname- no dejaba de temblar, el corazón me dolía, lloré por varios días me sentía sola no le conté a nadie y pues esposo era muy indiferente.
Pasaron los años y un día fui a conocer la Basílica de Zapopan, estaba encantada con lo hermosa que es y cuando bajo la mirada que veo una vitrina donde muestra el desarrollo del feto hasta que nace. Mi corazón otra vez se acongojó, me hinqué y lloré, en ese momento me di cuenta que el haberme tomado esas pastillas fue el “MAS GRANDE ERROR QUE HABIA COMETIDO EN MI VIDA”.  Mi esposo se dio cuenta y me pidió que le explicara porque estaba llorando y solo le dije mi hijo tendría en estos momentos como dos años!!!!!
Pasaron los días y mis remordimientos empezaron a crecer el odio a mi esposo también, lo aborrecía.  Y cada que en la tele, en los espectaculares, veía algo sobre el aborto lloraba de la nada. Si una mujer cercana a mi me confesaba que no quería tener al bebé yo lloraba y le explicaba, suplicaba que no lo hiciera.  Mi vida se volvía mas difícil cada que escuchaba “ABORTO” “ABANDONARON A UN BEBÉ” “EN EL JARDIN ENCONTRARON A UN BEBÉ ABANDONADO” simplemente lloraba y me culpaba por lo que yo había hecho. Solo decía ya tuviera a 5 angelitos a mi lado.
La culpa se ha apoderado de mi y no me he podido perdonar que haya tomado esa triste decisión, solo me decía a mi misma que ASESINE A MI PROPIO HIJO.

Hijo(a) perdóname.

Atte.:
Victoria