domingo, 7 de octubre de 2018

Carta a mis amigas





Amiga mía, te escribo esta carta porque hay cosas que quiero contarte, explicarte.  

Te habrás dado cuenta que estoy en un proceso de cambio, renovación, evolución, reajustes, como sea que prefieras llamarlo y voy excelente, sin duda puedo decirte que experimento la mejor etapa de mi vida hasta hoy.

Comencé nuevos proyectos y actividades que contribuyen a crear de mí la mejor versión, que sin duda no es lo que te deje conocer. 

Termine con muchas prácticas auto-destructivas  y estimulantes de lo más oscuro que también soy; eres mi amiga, me conoces, sabes lo mentirosa, hipócrita, negativa, chismosa, hiriente, nociva, floja, mala amiga y demás que puedo llegar a ser.

Pero ¿qué crees? a pesar de lo buena que soy en lo más oscuro de mí YA NO ANDO EJERCIENDO, me RETIRE de la práctica de todo ello, no es fácil, lo disfrutaba enorme y era la mejor cuando me lo proponía pero se acabó, extrañaré un poco nuestras pláticas interminables sobre los demás, cosas y situaciones que no me importan jajajaja, y no contribuyen en nada a mí, ni a ti, ni a nadie. 


Remplacé todo ello por amor a Dios, a mi, a mi familia y a TI, aún que sin duda extrañaremos el chismorreo y la criticadera, te digo, hoy tengo una mejor persona y amiga que ofrecerte, seguiré teniendo mucho que contarte de mí y me interesaré en tus cosas y proyectos en general realmente.

Perdóname por llenarte de toda mi oscuridad y basura emocional durante tanto tiempo, perdóname si en este camino te he lastimado o herido "con y sin" la intención de hacerlo.

Ahora amiga, te pido por favor, no me ates a un pasado que yo ya solté; no me digas, "tú también criticas, tú también mentías, tú tampoco los quieres, también chismeabas, también menospreciabas, etc, etc, SE LO QUE FUI, y hoy, lo que quiero ser, no me condenes al pasado que ya se fue, no soy mi pasado, soy Paola.

Comparte conmigo esta nueva etapa, conóceme, así estoy yo hoy, conociendo lo más grande y puro que DIOS es capaz de hacer en un corazón, cuerpo, alma y mente que se le entregó.

Si no me entiendes, no te preocupes, comprendo, te acostumbré por años a ese "yo" que dejé atrás.

Gracias por compartir y amarme en mi oscuridad, espero de corazón que en mi luz estés también, es el propósito de esta carta, pero si no, me quedo con los más hermosos recuerdos y cariño que permanecerán intactos en mi corazón si decides no formar parte de mi vida ahora.

Tú decides, si esto es una mejor etapa de nuestra amistad o una despedida.

Con mucho amor... Paola

No hay comentarios.:

Publicar un comentario