martes, 28 de julio de 2015

¡LAS MUJERES DE HOY!

     Hace unos días , tuve una conversación con una linda joven, comenta que ella se casó llena de ilusiones, sueños, expectativas que como en los cuentos sería, y vivieron felices para siempre. En sus cinco años de casada su conclusión es, que vive mas infeliz que nunca, que el matrimonio es una etapa muy triste que hubiera querido evitar, que él la ha hecho muy infeliz y que ya está cansada de esa vida. Al cuestionarle qué estaría dispuesta a hacer porque esto cambiara, su cara se noto con desaliento y contestó que nada, ella ahora prefiere estar sola, que realmente nunca lo ha necesitado y que con una persona así, "más vale sola que mal acompañada."

     Al estar escuchando todo esto,  me la imaginé como toda una mujer, cómo decirlo...?  como una súper héroe luchando contra el mundo;  y lamenté mucho, ya que está formando parte de muchos matrimonios llenos de egoísmo y que termina con dos vidas destrozadas, por una parte ella infeliz, por otra rota y frustrada.

     Toda la influencia externa que se tiene de los roles que debe de cumplir una mujer actualmente, es simplemente una tarea agotadora que trae  graves consecuencias la  vida personal y de pareja... Casa, hijos, matrimonio, un buen trabajo, estar en forma, tener y conservar buenas amistades, destacar en cada uno de los aspectos  de su vida, solo acarrean frustración y desánimo, pues al no verse cumplidos, a la rutina de todos los días, se carga como un madero muy pesado y difícil de soportar.

     El idealismo, el utilitarismo, la cosificación de su persona, solo le han dejado a un lado la esencia de lo que realmente debe ser una mujer, enterrado bajo un cúmulo de modas, comentarios, apariencias, ideas erradas y sobre todo el velo que no se quiere arrancar por miedo a no encajar con la sociedad.  

     Los verdaderos dones y  virtudes de ser mujer,  son las que nos hacen serlo y no todo lo que se nos impone. En la nota anterior, explicaba lo importante de ser mujer, que gracias a este don en cada una de nosotros se acuna la vida de toda la humanidad y que unida a un hombre que tiene puestos sus ojos en este verdadero rol, muchas cosas podrán cambiar.

     Somos en verdad parte  de las estructuras sociales y la falta de reconocimiento de estos dones no solo por los demás, sino por nosotras mismas, sepultan la visión de que así se nos reconozca. En cada una de las familias debe preponderarse el papel de cada uno de los miembros que la conforma, sin pensar que unos son mas importantes que otros. Además, mujeres,  no debemos sentirnos como que todo lo podemos, esto es una premisa falsa que hace que  a cada una,  más  y más  infelices.

     No tengamos miedo a reconocernos como solo una parte de la familia, por el contrario demos a cada uno de los miembros su lugar, en especial al esposo, ellos que como se ha visto a lo largo de la historia, deben  ser con las características de las tres “ Fs:  fuerte, fornido y formal” así de simple. Por naturaleza ellos necesitan proteger, enseñar y sentirse el centro de todo hogar; no tomemos roles equivocados, recuerden hombre y mujer somos complementarios y desde los orígenes del hombre, cada quien tiene algo que aportar en un binomio como lo es el matrimonio.

    Somos ayuda idónea como lo dicen las Sagradas Escrituras, no tomes  roles equivocados, pues al final de cada historia,  las que terminaran  padeciendo las elecciones que se tomen, serán, las mujeres de hoy.


Lic. Brezy Lopez.
28, julio, 2015.

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